Escuelas satelitales
31 de Julio de 2026Escribe Enrique Carrier sobre el proyecto “Conectividad satelital en establecimientos educativos de gestión pública de la República Argentina”
Artículo publicado por Enrique Carrier en Comentarios.info.
Esta semana el gobierno nacional anunció la puesta en marcha del proyecto “Conectividad satelital en establecimientos educativos de gestión pública de la República Argentina” a través de la resolución 663/2026. Básicamente, se trata de la conexión a Internet de 6.000 escuelas rurales a través de la red satelital LEO de Starlink. Las mismas podrán tener conectividad limitada o directamente ninguna conectividad a Internet en la actualidad.
El proyecto se basa en la cooperación entre Starlink y el Enacom. Starlink efectuará una donación con cargo (o sea, una donación sujeta a una obligación o condición que el donatario debe cumplir) al Fondo del Servicio Universal. La misma se destinará a solventar los kits Starlink, sus accesorios y el servicio de Internet satelital durante los primeros 24 meses. Esta donación es de US$ 9.978.000. Adicionalmente, y como parte de la condición para efectuar esta donación, el Estado, a través del Enacom y con fondos del FSU, aportará US$ 11.898.000 adicionales. En total, US$ 21.876.000.
Lo curioso es que los US$ 9.978.000 servirán para solventar los kits Starlink, sus accesorios y el servicio de Internet satelital durante los primeros 24 meses, mientras que los US$ 11.898.000 que aportará el Enacom (un monto superior al donado por Starlink) servirán para solventar apenas 12 meses del servicio. O sea, con un monto un 19% superior al provisto por Starlink, el Enacom cubre un año de servicio frente a los dos años que cubrirá la donación de Starlink más los kits y su instalación.
Viendo los precios de los kits para el segmento empresa en el sitio de Starlink, cada uno tiene un costo de poco más de US$ 1.000. O sea que, a precio de mercado y redondeando, sólo en kits hay US$ 6.000.000. Con lo cual, quedan unos US$ 4.000.000 para solventar la conectividad por los 2 años iniciales, a razón de casi US$ 30 por mes por escuela. Claramente, estos números son apenas una aproximación, pero sirven para el contraste. Tomando los casi US$ 12 M que costará el servicio durante el 3º año (donde ya no interviene el kit), se llega a un costo mensual de US$ 166 por escuela (unos $ 250.000). Lo que se desprende entonces es que los costos de los 3 primeros años no son tan lineales, habiendo un “descuento” en los dos primeros años que se recupera en el tercero.
Las escuelas beneficiadas surgirán de un listado provisto por la Secretaría de Educación, quien a su vez coordinará con las provincias y/o municipios interesados, quienes deberán suscribir el contrato de adhesión por el cual asumen el pago del servicio de conectividad a partir de la finalización del plazo de 36 meses totales que incluye el proyecto (los 24 meses que cubre Starlink y los 12 meses que cubre el Enacom). Para estimar cuál sería un precio lógico a pagar a partir del 4º año —haciendo un cálculo rápido y grosero— si se toman los 6.000 kits necesarios a un costo de US$ 1.000 por kit, se llega a US$ 6.000.000 en concepto de kits. El resto de los US$ 22 millones totales contemplados para este proyecto, unos US$ 16 millones, repartidos a lo largo de 3 años entre 6.000 escuelas arroja un costo mensual por escuela de US$ 74 o $ 111.000. Este podría ser un valor de referencia para las provincias y/o municipios.
Al conocerse la noticia, muchos se preguntaron por qué no se hizo este acuerdo con Arsat, siendo que ya hay escuelas conectadas a través del operador satelital estatal. Aquí hay que considerar diversos aspectos. Por un lado, que la tecnología de los satélites Arsat 1 y 2 está ampliamente superada, con velocidades de entre 1 y 10 Mbps, mientras que Starlink ofrece velocidades de 80 Mbps o más (algo muy relevante cuando además hay usuarios concurrentes). Asimismo, los kits (antenas y equipamiento asociado) son sensiblemente más baratos y de fácil instalación en el caso de Starlink. Por otra parte, tanto el Arsat 1 como el 2 se encuentran en un estado avanzado de su vida útil, estimándose que sólo estarán operativos hasta el 2030 y 2032 respectivamente. Por su lado, el Arsat SG-1 estaría operativo recién en el 2029 (para cuando ya habrían transcurrido los 36 meses contemplados en este acuerdo) y exigiría además un cambio de las antenas en las escuelas para adaptarse a la nueva tecnología del SG-1.
Por otra parte, es entendible que pueda hacer ruido un acuerdo directo entre el Enacom y una empresa privada, particularmente entre ISP que ofrecen conectividad en áreas rurales. Quizás hubiera sido más prolijo llamar a un concurso/licitación para conectar a todas estas escuelas. Difícilmente podría haber una propuesta alternativa más competitiva que la de Starlink en este momento, considerando el mencionado caso de Arsat, la situación competitiva de propuestas satelitales GEO (aun con HTS) y que todavía Amazon LEO no está operativo.
Para cerrar, conviene tener presente que hay aproximadamente 18.000 escuelas rurales en Argentina. De éstas, unas 5.000 están conectadas satelitalmente —aunque es difícil acceder a un dato oficial—. Por su parte, el nuevo proyecto anunciado conectará 6.000 escuelas, aunque entre éstas podría haber escuelas ya conectadas técnicamente, aunque con conectividad deficiente. Por lo tanto, esta nueva iniciativa, aunque valiosa más allá de las objeciones, no terminaría de lograr que todas las escuelas rurales tengan acceso a Internet de calidad. Pero será un paso importante que no debería ser el último.
(*) Enrique Carrier: Analista de mercado especializado en Internet, informática y telecomunicaciones, con más de 20 años de experiencia en el sector tecnológico. Además, es el editor de “Comentarios”, el newsletter semanal y blog de Carrier y Asociados














