La UBA premia a Hugo Scolnik por sus aportes a la sociedad

Creador del departamento de Computación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, es uno de los que será reconocido por su trayectoria académica. Dijo que el campo científico mejoró en varios aspectos, aunque sigue siendo muy convencional, no se asumen riesgos para financiar proyectos imaginativos y tiene demasiada burocracia

En el festejo de los 190 años de la creación de la Universidad de Buenos Aires, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales llevará adelante un acto para reconocer la trayectoria académica y científica de quienes realizaron actividades en la institución.

Hugo Scolnik es docente hace 50 años.

Hugo Scolnik, uno de los Grandes Maestros que será galardonado el viernes 26 de agosto a las 18 en el Colegio Nacional de Buenos Aires, dijo a Canal AR que Argentina fue tradicionalmente un país muy ingrato con su gente. “Por eso que hayan decidido dar premios a diversos científicos me parece importante como indicador de que quizás las cosas están cambiando”, señaló.

Uno de los grandes aportes del académico es un método que desarrolló en su doctorado que se usa en múltiples aplicaciones y el Modelo Mundial Latinoamericano. Asimismo, es el creador del Departamento de Computación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y es docente hace 50 años.

Hugo Scolnik se recibió de técnico químico y quiso estudiar ingeniería química pero su nota máxima en álgebra del curso de ingreso fue un uno. Luego de probar con Ingeniería y Física, ambas en la UBA, comenzó con la carrera de Matemática, pero allí “dio el mal paso” porque lo conoció a Manuel Sadosky, quien le ofreció un trabajo como pinche de la Sociedad Argentina de Cálculo, y le comentó que iban a traer una computadora. Participó, le encantó la programación, y desde ese momento se hizo adicto a la Computación y la Matemática Aplicada. Se graduó en 1964, y años más tarde se doctoró en Suiza.

Scolnik sostuvo que el campo científico mejoró en varios aspectos, aunque sigue siendo muy convencional, no se asumen riesgos para financiar proyectos imaginativos y tiene demasiada burocracia. “Casi todo recae sobre el Estado en estos temas, hay muy poca investigación y desarrollo en el sector privado, y para ello basta ver la composición de la inversión”, remarcó.

Sin embargo, señaló que entre los avances se pueden destacar la ley del software, la creación del FONSOFT, y un mayor apoyo a la generación de recursos humanos. "Lo que falta es que la creatividad hay que transformarla en producto muy velozmente, y que las estructuras existentes son muy inadecuadas para lograr flexibilidad y ejecutividad”, agregó.