Chile ayudará a construir un laboratorio científico subterráneo

Se trata del primero de su tipo en el hemisferio sur y forma parte del llamado corredor bioceánico entre Chile y Argentina

El Consorcio Latinoamericano de Experimentos Subterráneos (CLES) es la organización propuesta para impulsar uno de los más grandes y ambiciosos proyectos científicos de Latinoamérica. Chile, Argentina, Brasil y México han comprometido su trabajo en la creación del primer laboratorio subterráneo dedicado a la realización de investigaciones científicas, que se ubicará en un túnel bajo la Cordillera de los Andes, entre la Cuarta Región (Chile) y la Provincia de San Juan (Argentina).

El académico del Departamento de Física de la Universidad Santa María, Dr. Claudio Dib, está a cargo de la coordinación del proyecto en Chile y fue uno de los impulsores de la iniciativa junto al científico francés radicado en Argentina, Xavier Bertou.

La construcción del denominado corredor bioceánico incluye un túnel vehicular de 14 kilómetros que unirá a Chile y Argentina bajo la Cordillera de los Andes y que ya cuenta con el compromiso de los gobiernos de ambos países. Debido a su profundidad en la montaña, este túnel ofrece una oportunidad inédita para construir en su interior un laboratorio de investigación científica.

“La idea de los experimentos subterráneos es que se pueden hacer mediciones de partículas subatómicas, radiación o radioactividad a señales muy pequeñas, porque al estar profundamente bajo tierra están protegidas o blindadas de la radiación cósmica que constituye un ruido que impide hacer mediciones de alta sensibilidad”, aclara el Dr. Claudio Dib.

Mirada en grande

La iniciativa contempla la habilitación de tres cavernas ubicadas en el interior del túnel, a 4 mil metros de altura, bajo 1.750 metros de roca. Sería el primer laboratorio subterráneo en el hemisferio sur. Los que hoy existen en el mundo se encuentran en EEUU, Canadá, Francia, Italia, Rusia, China y Japón, todos en el hemisferio norte.

Para el académico de la Universidad Santa María los beneficios de contar con este laboratorio son significativos y promisorios. Por una parte, se trata de una oportunidad de acercar a los científicos de esta parte del mundo a una ciencia del más alto nivel, generando desarrollos locales. Las pretensiones no son pocas al considerar el potencial que podría tener el laboratorio.

“Podría estar en condiciones de recibir un haz de neutrinos desde el CERN, por ejemplo, con lo que se podrían realizar mediciones del perfil interior de la tierra, o sea experimentos de geofísica nunca antes hechos en el mundo”, afirma Dib.

La proyección es que allí se puedan realizar experimentos de física fundamental (neutrinos, detección de materia oscura), geofísica (estudio de capas terrestres), sismología, medición de radioactividad, y biología, entre otras disciplinas. La construcción del túnel tomaría unos 10 años y en paralelo se trabajaría en la habilitación de las cavernas que alojarían al laboratorio.