UFRO revelará claves para que jóvenes tengan habilidades computacionales

La investigación busca entender cómo se desarrollan competencias de uso de TIC para resolver problemas de información en escolares de La Araucanía

Con una inversión que bordea los 70 millones de pesos y un plazo de tres años para su ejecución, un equipo de investigadores del Instituto de Informática Educativa (IIIE) de la Universidad de La Frontera busca descubrir cuáles son los factores claves que hacen que los jóvenes desarrollen habilidades y competencias para el uso y manejo de un computador.

“Trascender a una etapa distinta en el uso de computadores” es la frase que utiliza el director del IIE UFRO, doctor Enrique Hinostroza, y con la cual responde al objetivo que plantea este proyecto Fondecyt que él, junto a los investigadores Christian Labbé (también del Instituto) y Magdalena Claro del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (CEPPE) de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se adjudicaron este año y que ya está en marcha.

La investigación busca entender cómo se desarrollan competencias de uso de TIC para resolver problemas de información y comunicación en jóvenes de liceos de La Araucanía, cuyas edades fluctúan entre los 15 y 16 años y que tuvieron buenos resultados en el Sistema Nacional de Medición de Competencias TIC en Estudiantes (SIMCE TIC), para así diseñar futuras estrategias de enseñanza y aprendizaje en el área.

Simce TIC

Esta evaluación fue aplicada por primera vez en 2011 y su objetivo fue determinar el nivel de desarrollo de las llamadas “habilidades TIC para el aprendizaje” en el sistema escolar chileno y, así, poder conocer factores individuales y de contexto que pudiesen estar relacionados.

Desde aquí se hizo un análisis crítico de cómo se utilizaban herramientas como el correo electrónico, los buscadores, hojas de cálculo y procesadores de texto, entre otros, para resolver tareas de comunicación y manejo de información. Asimismo, se analizó cómo este uso también está vinculado a aspectos legales y éticos como el plagio o conductas reñidas con la moral.

Con estos antecedentes, cuyas variables aún están siendo analizadas, las preguntas que surgen son cómo los jóvenes aprenden y quién les enseña estas habilidades.

Según los investigadores, los estudiantes no sólo deben lograr un uso funcional (dominio de aplicaciones básicas y navegación por Internet), sino también desarrollar habilidades cognitivas de orden superior (como evaluar, analizar o representar) para resolver tareas vinculadas a la información y comunicación que son particulares al contexto digital.

“Apuntamos a descubrir cómo es que se desarrollan esas habilidades”, explicó el doctor Hinostroza.

Contrario de lo que habitualmente se cree, el nivel socioeconómico no siempre es un factor influyente. Según el doctor Hinostroza, el mito de los nativos digitales, multitareas y que aprenden solos por el hecho de tener acceso a la tecnología, no es así.

“Hay una constante que dice que el uso elaborado de las herramientas requiere mucho estudio y, además, debe haber alguien que les enseñe”, explicó el investigador. Incluso con esta ayuda, no es suficiente. A un adolescente no se le va a ocurrir de manera espontánea cómo optimizar búsquedas en internet, por ejemplo.


Más información: www.ufro.cl.