El foro de Porto Alegre apoya el software libre
31 de Enero de 2005La pelea entre Microsoft y el Software Libre sigue estando en la órbita de las noticias internacionales. El intento de impulsar el Open Source desde el Foro Social Mundial de Porto Alegre, Brasil, ya es un hecho y la respuesta del gigante del software aún se desconoce. Cruces de palabras, intentos de reuniones con presidentes y estragias monopólicas son el principio de la búsqueda de resistirse a tener un Windows en cada PC
El proyecto de adaptar las computadoras a un sistema de software libre es un éxito en el Foro Social Mundial (FSM) de Porto Alegre, en Brasil. Fenómeno que está preocupando mucho a los gigantes de la informática como Microsoft. De hecho, hace unos 10 días fueron vox populi las intenciones del presidente de esa compañía, Bill Gates, de hacer personalmente negocios con Lula Da Silva. Canal AR se hizo eco del asunto (ver nota)
Los participantes en un taller del FSM estimaron que la cuestión del software libre -que puede ser modificado por sus usuarios a diferencia de los sistemas tradicionales- tiene repercusiones positivas para el mundo de la informática.
Para Marcelo Branco, del grupo brasileño "Softwarelibre", los programas informáticos libres de derecho que funcionan en Linux o Freedows (sistema desarrollado en Brasil) son menos costosos y, por lo tanto, son una herramienta de democratización del acceso a Internet en países pobres como Brasil, "donde sólo el 2% de la población posee una computadora".
En los últimos años Brasil instaló telecentros que funcionan con software libre, sobre todo en barrios conflictivos, de los cuales 120 están en la metrópolis de Sao Paulo, utilizados por unas 250.000 personas. George Greve, presidente de la Fundación Freesoft Europe, calificó estos centros -donde se organizan cursos de iniciación informática al igual que de creación de empresas- como un "proyecto genial en materia de software libre".
Brasil tiene otro proyecto aún más ambicioso: cambiar de Windows a Linux en el 80% de los puestos de trabajo públicos en los próximos años, para ahorrar en el pago de derechos y estimular a la industria informática local. Según Greve, "Brasil comprendió perfectamente la cuestión de la dependencia" respecto a las firmas que producen programas de computación propietarios.
Sin embargo, software libre no significa que los programas sean gratuitos: "Se pueden vender pero el precio es limitado porque cualquiera puede diseñarlos aunque pueda llevar mucho tiempo".
Ya hay señales de que esto inquieta a Microsoft: la firma estadounidense lanzó a mediados de 2004 demandas contra el responsable del proyecto gubernamental de software libre, Sergio Amadeu, por declaraciones que comparan las prácticas de Microsoft a los de los traficantes de droga por su facultad de habituar a sus clientes a consumir más y más estupefacientes.
"La cuestión es saber si el software, tecnología de base de nuestra sociedad de protocolos de comunicación, debe ser la propiedad de un monopolio o un modelo compartido", respondió Abreu en su taller.













