25 millones de personas contra el browser de Microsoft

En sólo 100 días, 25 millones de personas en el mundo le dijeron "no" al Internet Explorer, el browser de Microsoft. Con un promedio de 25 mil descargas diarias, Firefox 1.0, el navegador open source de la Fundación Mozilla está preocupando seriamente a ejecutivos de la empresa que preside Bill Gates. La pulseada entre el software libre y el propietario está comenzando a orientarse hacia un lado. Es grato saber que la parte que está mostrando más fuerza, no está del lado del monopolio

El software de código abierto acaba de ascender una posición en cuanto a validación social luego de que el browser de la Fundación Mozilla, el Firefox 1.0, haya sobrepasado las 25 millones de descargas en sólo 100 días. Esta noticia tiene tanta importancia que muchos creen que Microsoft adelantó, la semana pasada, el lanzamiento de la nueva versión de Internet Explorer.

"Lo que hace 100 días era una pequeña llama se ha convertido en una demostración fenomenal sobre el papel del código abierto", explicó Blake Ross, el arquitecto del Firefox, software que fue desarrollado a partir de donaciones y el trabajo de decenas de programadores voluntarios. Según Mozilla, tras el lanzamiento del browser libre en noviembre pasado, un promedio de 25.000 personas diarias bajaron el producto: "Centenares de miles de devotos usuarios suponen una poderosa fuerza de cambio", añadió Ross.

Resistencia que si sigue creciendo a este ritmo, podría poner en peligro el reinado de Microsoft. De hecho, en una de las ferias de seguridad informática más importantes en EEUU (la que organiza la compañía RSA), Bill Gates anunció hace poco, que planea lanzar a mediados de año una nueva versión menos vulnerable de su Explorer. Las reacciones frente a Firefox son notables (para ver más detalles de la nueva política de seguridad en Internet Explorer, hacer click aquí).

Microsoft lanzará el Explorer 7.0 antes que la nueva versión de su sistema operativo Windows, conocido como Longhorn, lo que indica que el gigante informático reconoce que algo no anda bien en materia de seguridad. Hasta ahora, había dicho que la próxima actualización en su software no se produciría hasta el lanzamiento del nuevo OS, que no se espera hasta la segunda mitad del año próximo.

Según cree Joe Wilcox, analista de Jupiter Research, otro de los motivos por el cual el gigante del software debería hacer algo más que mejorar la seguridad de su Explorer es el rumor de que Google y Yahoo!, números uno y dos, respectivamente, entre los buscadores de Internet, están trabajando en el diseño de sus propios browsers. Se sabe, que también los ingenieros de Netscape están probando un nuevo prototipo.

Este tipo de comunión de individuos podría calificar para una metáfora, aquella esgrimida merced a millones de personas peleando juntas contra algo que creen injusto, contra el monopolio, contra Microsoft y su Internet Explorer. Aquella que ha explicado al comunismo hace un siglo y que justifica las utopías de algunos que viven en éste. Pude creerse que el código abierto es sólo "una forma de programar", pero también puede sostenerse que significa, quizás, nada más ni nada menos que nuevas formas de resistencia.