El gusano Sober se lleva el 70 por ciento de las infecciones

La más reciente versión del virus informático Sober, que esta semana bloqueó el sistema del comité organizador del Mundial de Fútbol 2006, sigue esparciéndose por la Red. Tal es así que los correos electrónicos que contienen este código maligno ya representan las dos terceras partes -un 77%- de las incidencias causadas por virus que circulan por Internet

La última versión del virus informático Sober (Sober.N, Sober.O o Sober.S, utiliza un correo electrónico escrito en inglés y en alemán. Las variantes de este gusano están circulando desde 2003, pero su más reciente aparición causó más estragos que las anteriores. El fabricante ruso de programas antivirus Kaspersky Labs indicó que el gusano causó una "epidemia" en Europa occidental.

Una de las versiones más dañinas incluye un mensaje que informa al destinatario de que ha ganado unas entradas para el Mundial de Fútbol que se celebrará el año próximo en Alemania. Cuando las víctimas abren el fichero que adjunta el correo, el virus se roba sus direcciones electrónicas y se esparce por ellas.

El Centro de Alerta Antivirus dependiente de Red.es ha alertado sobre los riesgos de contagio de 'Sober', que lo ha clasificado como de peligrosidad '4' de un máximo de '5'. Aunque el virus no es especialmente dañino para el ordenador infectado, su efecto es que envía masivamente mensajes de correo a todas las direcciones capturadas.

Esta semana, el sistema del correo electrónico del Mundial quedó inundado de mensajes y llamadas de procedencia desconocida, hasta el punto que desde el lunes por la noche no puede ni recibir ni mandar respuestas. El comité organizador había advertido previamente de la sospecha de una nueva variante del gusano 'Sober', con el cual los usuarios de Internet que se ponen en contacto con su sistema reciben "falsas respuestas" respecto a sus solicitudes de entrada.

La solicitud de entradas se realiza exclusivamente por Internet, lo que ha provocado el descontento de organizaciones de consumidores y aficionados, que consideran que con ello se prioriza a los expertos informáticos y se deja fuera a los seguidores que no tienen acceso a la red o son menos habilidosos en su uso.