Un televisor que es un tubo
9 de Mayo de 2005El fabricante Motorota desarrolló y presentó el prototipo de una pantalla a color construida a base de nanotubos de carbono. La empresa asegura que este sistema es superior a los existentes para la construcción de pantallas planas. Según informaron hoy CNET News y elmundo.es, se trata de una aplicación más de la nanotecnología, un campo que está de moda, por sus potenciales aplicaciones en la industria informática y la computación
Con este desarrollo, Motorota pudo utilizar nanotubos de carbono específicamente para la confección de 'displays' adecuados para otros aparatos. Los nanotubos, minúsculas estructuras formadas por columnas de átomos de carbono, son un reciente desarrollo y poseen unas propiedades de transmisión de energía eléctrica muy particulares.
El carbono adopta muchas formas. En su estado puro se presenta como diamante o grafito. Una variedad menos familiar es el nanotubo. El carbono en nanotubos consiste en una colección cilíndrica de átomos de carbono cuyo diámetro es de tan sólo un nanómetro (la billonésima parte de un metro).
En este caso, el prototipo de Motorola mide apenas 4,7'' de diagonal y tiene una resolución de 128x96 píxeles por pulgada. Este dispositivo está pensado para formar parte de un televisor de alta re solución de 42'', realizado con esta tecnología.
Memorias en tubos
En el año 2002 IBM logró manejar este tipo de superconductor al elaborar unos transistores interconectados. La empresa estadounidense Nantero trata de incorporar esta tecnología a las memorias de los ordenadores. Los chips de memoria de Nantero consisten en mil millones de nanotubos, cada uno de cien nanómetros de largo, suspendido en una lámina de silicio. Otra lámina está situada a otros 100 manómetros bajo la anterior.
Como los nanotubos que usa Nantero conducen la electricidad, una pequeña carga eléctrica en cualquier punto de la segunda lámina provocará un movimiento de varias docenas de nanotubos hacia ese punto. Y una vez que se inclinan, allí permanecerán. Este fenómeno ocurre porque los nanotubos de carbono están sujetos a las llamadas fuerzas de Van del Waals, es decir, relaciones entre las moléculas que no dependen de fuerzas externas.













