Firma digital: una necesidad que crece
12 de Mayo de 2005La Ley de Firma Digital ya es un hecho. Fue promulgada, sancionada y publicada en el boletín oficial. Sin embargo, y a pesar de las promesas de los funcionarios de más alto rango del Gobierno, sigue sin ser implementada. Algunos actores del sector privado como Jorge Telmo Delfino, socio director de Stefanini, creen que se debe a una decisión política y a ciertos intereses económicos detrás. Aquí la opinión de una empresa que posee un acuerdo de colaboración técnica y comercial con el Centro Internacional para la Informática y la Electrónica en la Federación Rusa (creado por Gobiernos de 7 países) para difundir e implementar del uso de firma digital en Latinoamérica
En su edición del 28 de marzo pasado este medio le contaba que el Plan Nacional de Gobierno Electrónico ya había sido oficialmente convertido en decreto por parte del poder ejecutivo. El plan tiene como objetivo la utilización de las tecnologías de la información en el plano gubernamental. "Ayudará a transparentar la gestión y hacer más fácil el acceso a la información por parte de los ciudadanos", resaltó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, durante la conferencia en el marco de la presentación.
Desde el sector privado, también creen que su correcta aplicación traerá resultados positivos para los ciudadanos si se tienen en cuenta aspectos como la Firma Digital incluida en el proyecto. Jorge Telmo Delfino, socio director de Stefanini, empresa especializada en consultoría y soluciones IT orientada a los negocios dijo a este medio que la ley tiene el objetivo de "transparentar las áreas gubernamentales, tanto nacionales como provinciales y municipales. Así como las relaciones multilaterales con los gobiernos extranjeros y las relaciones comerciales entre particulares", explicó.
La idea de la firma digital está relacionada con el establecimiento de un marco regulatorio legal que ampare las comunicaciones en el plano informático entre personas. De esta forma, dos personas podrían intercambiar documentos con la certificación de que sólo ellos pueden leer entre sí esos archivos y poseer una tutela legal ante algún eventual inconveniente. La empresa de Delfino se encarga de implementar ese tipo de soluciones, aunque todavía no posea el aparato legal-estatal detrás.
Stefanini es representante para todos los países de América Latina para difundir e implementar firma digital apostando al desarrollo de soluciones de herramientas de encriptación y transmisión de datos seguros.
El ejecutivo recuerda que la relación con el país europeo nació hace más de un año espontáneamente en un evento que no estaba relacionado con la tecnología. "Lo más importante fue el gran lazo de confianza que se generó entre ambos países. Eso se debe a que tenemos los mismos problemas que Rusia: falta de dinero, desocupación, etc.", explicó.
No es casual -explica Stefanini- que un país como Rusia haya hecho avances en tecnologías relacionadas con la Firma Digital ya que después de la Segunda Guerra Mundial y durante la Guerra Fría, junto a Estados Unidos, lograron acumular una inmensidad conocimiento y adelantos en cuanto a tecnologías de seguridad y encriptación de datos.
Por más de contar con el apoyo tecnológico del gobierno ruso, Delfino mira con melancolía el impulso local de la Ley de Firma Digital ya que cree que por cuestiones políticas e intereses económicos aún no se ha completado el aspecto legal: "En 2001 fuimos uno de los primeros en América Latina en sancionar un ley, pero me temo que seremos los últimos en beneficiarnos con ella. Lo que falta es la decisión política de funcionarios del orden de los ministros", reclamó.













