¿Otra democracia es posible?
Por Sebastián Premici 17 de Junio de 2005"Hoy el debate político y ciudadano no se hace en las Unidades Básicas sino que se da a través de las cadenas de email", expresó Jorge Srur, subsecretario de coordinación e innovación (Ministerio de Justicia y Derechos Humanos) en diálogo con Canal AR. Distintos integrantes del Tercer Sector, órganos de gobierno, empresas del ámbito tecnológico y académicos, están discutiendo sobre las nuevas formas de la democracia a partir del advenimiento de las nuevas tecnologías de la información. El gobierno digital es la máxima expresión de este nuevo escenario y el voto electrónico una herramienta para –como dicen algunos especialistas- adecuarse a los nuevos mecanismos de participación y opinión de los jóvenes. ¿Otra democracia es posible?
El pasado miércoles 15 de junio la Asociación Civil ACTUAR (ONG dedicada a la difusión, capacitación, investigación, e implementación de las TICs en el Sector Público) presentó la nueva edición de su revista Gobierno Digital, "Voto Electrónico, la evolución del sufragio". El evento contó con la participación de Alejandro Tullio, director nacional electoral; Jorge Srur, subsecretario de coordinación e innovación (Ministerio de Justicia y Derechos Humanos); Pablo Fraga, presidente de ACTUAR y Esteban Wood, responsable de Relaciones Institucionales de la ONG. Todos los participantes coincidieron en que existen nuevas formas de comunicación e interacción a las que los sistemas políticos deben adecuarse.
"El voto electrónico no debe verse como una finalidad en sí sino como una forma de expandir los procesos democráticos en las sociedades actuales. Se trata de pensar en una democracia donde haya consensos informados. Este es un primer paso para extender nuestra forma representativa de gobierno. Una vez que la tecnología esté instalada, debería permitir formas de democracia semi directas", expresó Tullio durante la conferencia.
¿Cómo definir el voto electrónico? Para Alejandro Prince es "una aplicación total o parcial de dispositivos y sistemas de tecnología de la información y telecomunicaciones a todo el proceso electoral o a algunas de sus distintas actividades. Puede incluir la emisión misma del voto en una urna electrónica, el registro y verificación de la identidad del elector, el recuento en la mesa". En síntesis, hacer transparente algo que siempre es tenido de sospecha, al menos en el imaginario popular.
En este sentido, la seguridad de los sistemas también es algo que deberá tenerse en cuenta a la hora de extender esta práctica. "Existe un desafío mayor que el tecnológico, el administrativo o el económico. La seguridad debe ser garantizada por los organismos de control", aseveró Tullio. Uno de los mecanismos que deberán acompañar al voto electrónico es la impresión de los votos, es decir, colocar en cada urna electrónica (que en Argentina se instalarán en los mismos lugares donde se vota tradicionalmente) impresoras para imprimir los votos que se efectúen con el objetivo de poder fiscalizarlos luego.
"El sistema de gobierno llamado democracia es realmente imperfecto pero de todos los sistemas, es quizás el menos imperfecto por ser el más perfectible. Es aquí donde encuentran su lugar las nuevas tecnologías del e-government y sus conceptos de transparencia, representatividad, participación ciudadana y modernización", reflexionó Fraga desde las Páginas de la revista Gobierno Digital.
Experiencias
La provincia de Mendoza viene implementando sistemas de votación electrónica en distintos eventos, por ejemplo, la elección de la Reina de la Vendimia. Una fiesta tradicional acoplando procesos del siglo XXI. "Cualquiera sea el sistema de voto electrónico que se adopte, implica un cambio cultural para los ciudadanos y la clase política en general, no sólo porque comporta el desarrollo de nuevas habilidades para utilizarlo sino también porque se debe confiar en una tecnología que la mayoría apenas conoce", aseveró Julio Cesar Cobos, gobernador de Mendoza.
Por su parte, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, creó el Programa de Voto Electrónico. A su vez, desde su gobierno se firmaron convenios con la Junta Electoral de la provincia; con el Foro Federal de Organismos Electorales Provinciales y distintas Universidades Nacionales. Y algunos miembros del programa de voto electrónico estuvieron presentes como veedores en las elecciones de Brasil y en otras experiencias realizadas en la Argentina.
El voto electrónico se pondrá en práctica en la Ciudad de Buenos Aires durante las elecciones de octubre, todavía a modo de prueba. Este sistema supone llevar la tecnología a un terreno complejo, sinuoso, como el de la política. Es más, sus más asiduos propulsores creen que podría incluso terminarse con lo que ninguna decisión política ha hecho caducar aún: las listas sábanas, el voto en cadena, el desconocimiento de los candidatos. Por lo tanto, lograr que el voto electrónico sea parte de nuevas formas de participación política es también una decisión política que deberá encontrar el consenso necesario para llevarse a cabo. En definitiva, es el desafío de escuchar a las nuevas generaciones que piden nuevas formas de participación, como afirmó Srur al comienzo de esta nota: "Hoy el debate político y ciudadano no se hace en las Unidades Básicas sino que se hace a través de las cadenas de email".













