Sin voto electrónico vinculante para octubre
Por Sebastián Premici 20 de Julio de 2005En octubre se realizarán elecciones legislativas en todo el país. Si bien ningún Senador o Diputado será elegido por voto electrónico, la Dirección Nacional Electoral está coordinando distintas pruebas para testear la viabilidad de esta tecnología. Canal AR dialogó con Alejandro Tullio, responsable de la dirección, sobre el futuro del voto electrónico en el país, sus costos y la seguridad informática que se requerirá para llevar adelante una elección como manda el siglo XXI
No existe a nivel de federal en Argentina una legislación específica para el voto electrónico. Por lo tanto, en las próximas elecciones de octubre no habrá ni un solo Diputado o Senador nacional, ni provincial, electos exclusivamente por voto electrónico. Sin embargo, en algunos lugares se harán algunas pruebas vinculantes y no vinculantes. Sin embargo, tal cual ocurrió en 2003, algunas mesas de extranjeros -que son siempre una muy pequeña porción del electorado- funcionará el voto electrónico vinculante, ya que en la Provincia de Buenos Aires sí existe una ley que así lo avala.
También en Capital Federal se efectuará una experiencia totalmente voluntaria, con electores de determinadas zonas; serán más o menos 20.000 electores voluntarios que se involucrarán potencialmente con el voto electrónico a través de distintas metodologías: con pantalla touch screem o sea que son elementos totalmente informatizados; otra tecnología será el escaneo de la boleta impresa, con dos familias tecnológicas distintitas, una de registro y otra de lectura óptica. El resultado no tendrá ninguna validez ya que será una prueba sujeta a la participación y voluntad de los electores.
Canal AR dialogó con Alejandro Tullio, director nacional electoral sobre los desafíos del voto electrónico en el país.
-¿Qué resultados esperan de las pruebas que realizarán?-
- Básicamente necesitamos saber cuál es la capacidad por parte del Estado de medir el desempeño de diferentes tecnologías sin que haya una empresa detrás. El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires trabajará conjuntamente con distintas empresas pero sin estar atado a ninguna. Luego realizaremos un análisis del desempeño de cada una de estas elecciones.
-¿Cuáles serán los otros distritos donde llevarán adelante esta práctica?-
- Probablemente Mendoza sea otro lugar, sobre todo en las mesas de extranjeros. Esta es una provincia con mucha experiencia que comprende adecuadamente el concepto de voto electrónico. Lo más difícil en esta tarea es que los partidos políticos incorporen el concepto del voto electrónico; lo mismo ocurre con los electores. Es necesario llevar adelante un gran esfuerzo de capacitación de las sociedad; a su vez, encontrar los facilitadores que le permitan a las personas que tienen algún inconveniente alcanzar el voto. Es decir, la tecnología tiene que ser amigable y todo esto debe alcanzarse sin violar el secreto del voto. La implementación masiva del voto electrónico llegará cuando exista una decisión estratégica del Estado en este sentido.
-¿Cuáles serían los costos para realizar una votación electrónica en todo el país?-
- Una maquina de votar cuesta alrededor de 3000 dólares; y para todo el país necesitamos prácticamente 100.000. Además, es necesario contar con un plan de contingencia suficiente para poder reemplazar las máquinas que fallen. Por lo tanto, los costos son muy altos.
-¿Cuáles son las principales trabas políticas hacia el voto electrónico?-
- Creo que explicarle a los electores que a partir de tal fecha se votará de otra manera, no es una tarea muy difícil. Sin embargo, explicarle a los partidos políticos que esto es un avance muy importante, un cambio de metodología en la forma de votar, es lo más difícil. Hoy en día existe solamente una minoría de electores tutelados por los partidos políticos; creo que es un poco la fantasía que hay dando vuelta en los grandes centros urbanos respecto de las elecciones. Muchos políticos quieren hacer reglas generales de un caso particular y dramatizan situaciones que no son dramáticas. La forma en que todos votamos cambiará, los candidatos tendrán más exposición, podrán desaparecer las listas sábanas. Los electores podrán realizar una elección racional por cada representante que estén eligiendo. Esto es lo importante de este sistema y lo que probablemente oponga mayor resistencia.
-¿Hay avances sobre una ley federal de voto electrónico?-
- Hay varios proyectos y nosotros hemos participado en la elaboración de uno que está en estudio por Presidente de la Nación. Además existen distintas iniciativas legislativas que están colgadas en nuestra página web (VER).
-¿Es más seguro el voto electrónico, tal cual afirman muchos políticos?-
- Cuando el Estado era el dueño de los servicios públicos, su red de logística le permitía llegar a cualquier lugar del país. Hoy en día, como los servicios están en manos privadas, la capacidad de logística es mucho menor, por lo tanto, interferir en cada una de las urnas sería una tarea titánica. En cambio, si en el voto electrónico no se articulan todos los mecanismos de seguridad -posibles y previsibles-, serían muchas más las distorsiones en la elección en comparación con el otro sistema. Simplemente con alterar una línea del millón de líneas que componen el código fuente del sistema del parlamento central, se podrían adjudicar unos votos a otros, sin necesidad de falsificar boletas, de comprar conciencia.
-¿Entonces?-
- Cuando llegue ese momento, las Universidades Públicas, el CONICET, el INTI y toda la capacidad del Estado deberán ponerse al servicio de la votación para garantizarles a todos los participantes la transparencia necesaria. Se deberán realizar controles cruzados sobre el código fuente; a su vez, deberá existir un control previo y posterior. De todas maneras, todo queda identificado en un programa informático, es decir, aún habiendo permeabilidades, se podrían reconstruir las distorsiones para saber exactamente cómo voto la gente. En definitiva, este también es un sistema seguro, incluso más seguro que el voto en papel porque si se llegase a alterar el voto, ya no se podrá saber de ninguna manera cuál fue la elección original.













