A 10 años del nacimiento del MP3
Por L.H.M.D. 21 de Julio de 2005Hace 10 años un grupo de investigadores alemanes del Instituto Fraunhofer terminó de hacer las últimas pruebas sobre un algoritmo que comprimía los formatos de audio eliminando lo que el oído humano no percibe. Seguramente ellos no se imaginaron que su invento, el MP3, iba a cambiar el mundo y la relación entre las personas y la música de una vez por todas. En el estéreo del auto, en el equipo de música o en el walkman, su invento está hoy en todos lados. Canal AR le propone recordar su aniversario con algunas consideraciones que incumben al estándar de música que está cambiando como nunca las prácticas de consumo y también la forma en que escuchamos..
| ¿Cómo funciona? El algoritmo de compresión del MP3 reduce el tamaño de un archivo de audio eliminando las frecuencias que el oído humano no es capaz de captar. De esta forma, sólo codifica sonidos que estén entre los 20Hz y 20Khz, los que está preparado para percibir nuestro tímpano. Los programas que sirven para convertir un archivo sin compresión a MP3 permiten elegir entre varias configuraciones que suben o bajan la calidad del archivo final. 128Kbits/44khz estéreo es la configuración que todos los especialistas encuentran como recomendable para realizar ripear un MP3. La mayoría de lo que bajamos de la web está hecho de esa forma. |
Campolongo, ahora un joven de 24 años, ni se imaginaba que mientras él jugaba con su PC, varios científicos alemanes hacían pruebas con un nuevo formato de sonido que cambiaría para siempre la industria del sonido. Que ese formato sería el futuro estándar universal para escuchar música no sólo en la computadora, sino en el reproductor del auto, en el equipo de música y en el walkman. Tampoco se imaginaba que 10 años después, los reproductores portátiles de ese tipo de archivo de sonido vendería en el mundo 22 millones de unidades y que para 11 años después se planearían vender 80 millones.
Probablemente tampoco lo hayan imaginado los creadores del MP3 –unos investigadores del Instituto Fraunhofer- cuando hace 10 años (un 14 de julio de 1995) pusieron ese nombre a la extensión de un formato digital de audio comprimido que habían creado. Harald Popp, Stefan Krägeloh, Hartmut Schott, Bernhard Grill, Heinz Gerhäuser, Ernst Eberlein, Karlheinz Brandenburg y Thomas Sporer fueron los responsables del algoritmo (codec) que hoy hace temblar a algunos de los empresarios más poderosos y vuelve ricos a otros.
¿Quién no se ha bajado alguna vez un MP3 de Kazaa? ¿Quién no ha ido a alguna feria barrial a comprar la discografía entera de su grupo favorito por 1/4 de los que cuesta el último CD oficial de esa banda en una disquería? Incluso quien escribe estas líneas debe reconocer que ha caído en la tentación de comprar un reproductor personal de música y ahora no puede salir de su casa sin él.
Usted, lector, sea sincero y pregúntese cuánto hace que no compra un CD Original de música gracias a que su grabadora no deja de quemar copias piratas de cientos de MP3 de sus artistas preferidos. De hecho, este último fenómeno también está beneficiando a las compañías como Sony que pierden millones por las bajas en las ventas de su división discográfica pero los recuperan vendiendo reproductores de MP3. De hecho recientemente presentaron su nuevo Walkman, la evolución del clásico que todos tuvimos alguna vez, pero pensado para la música digital.
Este formato de compresión, ahora devenido en filosofía entre los más jóvenes está incluso cambiando la forma de comercializar contenidos multimedia ya que muchos especialistas vaticinan que el CD tiene los días contados. En un futuro no muy lejano cualquier usuario irá a su disquería preferida, pagará tema por tema con su tarjeta de crédito e inmediatamente se lo sincronizarán – Bluetooth mediante- a su Reproductor Personal de Música. Hoy en día, Wall-mart, la tienda más grande de retail de los Estados Unidos ya percibe más ganancias vendiendo MP3 por su sitio que con los discos que vende en sus locales físicos.
Juntos contra un amiguito
El camino que ha logrado abrir entre los consumidores de música digital es tan grande que las corporaciones se están atacando con uñas y dientes por lograr que la industria adopte sus formatos propietarios, versiones mejoradas –argumentan- del MP3.
Así, el gigante Microsoft con Windows Media (audio y video) no deja de presionar para que los fabricantes de reproductores adopten también su estándar (WMA). Apple, la gloriosa empresa de la manzanita, que fabrica el iPod, el dispositivo con más penetración en el mundo, propone el AAC. Finalmente, el gigante japonés Sony tampoco se priva de afirmar públicamente que el ATRAC3 es "el formato de compresión ideal" para un reproductor personal de música. ¿Quién ganará la batalla?













