Pase y BEA la complejidad de las telecomunicaciones
Por Sebastián Premici 4 de Agosto de 2005La convergencia tecnológica está haciendo que los procesos de trabajo sean cada vez más complejos. Detrás de un servicio de voz sobre IP o de las aplicaciones de un teléfono celular para que se conecte a Internet vía wireless, hay robustos procedimientos que involucran infraestructura de software. Canal AR dialogó -junto a otros periodistas- con Hector Luciano, director regional de Latinoamérica; Diana Kahn, directora de alianzas de Latinoamérica y con Thomas Clayton, director senior de cuentas estratégicas globales, todos ellos de BEA System
BEA System está en el mercado desde hace once años y llegó a la Argentina en 1998. El año pasado reabrieron sus oficinas en el país luego de un período abrupto tras la crisis económica y social que vivió Argentina. Hoy la empresa está muy enfocada en el negocio de las telecomunicaciones ya que considera que es la industria estratégica de estos tiempos. En diálogo con un grupo de periodistas, Diana Kahn, directora de alianzas de Latinoamérica de BEA, manifestó que Internet "sigue siendo elitista ya que sus mercados no son masivos (todavía). Lo que sí está dejando de ser elitista es la telefonía móvil, que sí es un producto masivo".
Hacia las telecomunicaciones vamos
BEA trabaja en el país con Telecom, Telefónica y sus respectivas empresas celulares. Actualmente- explica Kahn- la telefonía celular ofrece una gran segmentación de servicios y productos que deben reflejarse en los aspectos tecnológicos. "Es decir que si para el día del padre una empresa de celulares decide lanzar un equipo que tendrá cierta configuración sumado a cierto modelo de pago, eso que parece una gran idea de marketing, deberá traducirse en un desarrollo tecnológico", explicitó Kahn. BEA provee la infraestructura para manejar este tipo de iniciativas, que representan un 35% de todos sus negocios.
Argentina es el tercer mercado para la empresa, después de Brasil y México. Desde aquí manejan los países de Latinoamérica, con excepción de los dos mercados independientes. Básicamente, lo que hace la compañía es infraestructura de software para las empresas dedicadas a las tecnologías de la información y a las empresas que apuestan a la convergencia tecnológica (IT sumado a telecomunicaciones). Para esta ejecutiva, el desafío de la telefonía móvil será convertirse en una herramienta que brinde conocimiento y no simplemente comunicación y de esta manera, complementarse con las posibilidades que hoy brinda Internet.
La solución WebLogic Communications Platforms ayuda a los operadores a crear y manejar los servicios convergentes de voz y datos. Esta tecnología trabaja para que exista interoperatividad entre redes IP, wireless y redes alámbricas proveyendo a los carriers la escalabilidad necesaria para realizar la convergencia. "Aislar a las telcos de la complejidad de la red para que puedan lanzar productos de manera más rápida y eficiente, sin disrupciones entre la tecnología y las ideas de servicios", explicó Clayton.
A medida que las telcos diversifiquen sus mercados y generen nuevos tipos de demanda, los esquemas de comercialización cambiarán. La voz sobre IP, las comunicaciones de misión crítica y el uso de Internet, dejarán de circular por la red con la misma importancia que poseen los paquetes de información que se generan al visitar tal sitio web. Es decir, el modelo que sustenta a Internet comenzará a tener un escalafón de importancia, se determinará qué comunicación es más importante. Esto probablemente también alcance a la telefonía celular. La idea esbozada en estas líneas, que es parte del núcleo del negocio de BEA, es una muestra de la tendencia mundial a eliminar los abonos de tarifas planas para distintos servicios y comenzar a cobrar por jerarquía de clientes. Por lo tanto, el criterio para establecer qué comunicación es más importante será definido por quien pague más. Algunos llaman a esto simple capitalismo; otros, por ahora no tienen respuesta.













