TICs: ¿enemigas o aliadas de la educación?

El portal Educ.ar y la fundación Alianza por la Educación (Microsoft) realizaron ayer una mesa redonda para debatir sobre las nuevas tecnologías y el rol de los docentes en plena sociedad de la información. ¿Los maestros son "inmigrantes digitales" o víctimas de la falta de formación en tecnologías de la información? ¿Las nuevas tecnologías son mejores para trabajar con los chicos en el aula? Opinan especialistas en educación, comunicación y funcionarios del área

Especialistas y funcionarios debatieron sobre el impacto que tiene en los docentes y los alumnos las nuevas tecnologías a partir de las exposiciones de la mesa redonda "Los docentes argentinos y las nuevas tecnologías: ¿cómo promover usos valiosos para la enseñanza?", que se llevó a cabo el martes pasado, organizada por el portal Educ.ar y la fundación Alianza por la Educación (Microsoft). Mientras algunos califican a los docentes de inmigrantes digitales, otros se enojan por la ausencia de una política educativa que no excluya a los educadores; y otros destacan la utilidad de las nuevas tecnologías de la información aplicadas a la educación.

El gerente de Educ.ar, Alejandro Piscitelli, uno de los que participó en la mesa redonda, que también contó con la presencia del ministro de Educación, Daniel Filmus, explica en su portal que "la migración digital tiene como protagonistas a dos tipos totalmente diferentes de sujetos" a los cuales denominó "nativos e inmigrantes digitales". Los llamados inmigrantes son los que estarían dentro de la franja de entre 35 y 55 años. "Los chicos que hoy tienen entre 5 y 15 años son la primera generación mundial que ha crecido inmersa en estas nuevas tecnologías", sostuvo Piscitelli, a lo que opuso el dato de que "en Argentina, donde hay 820.000 maestros, nos encontramos con la paradojal situación de que la mayoría de los instructores son inmigrantes digitales".

Filmus destacó la IT para la educación
El ministro de Educación, Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, aseguró ayer que "desde el Ministerio tenemos la responsabilidad política de ver qué tipo de estrategias llevamos adelante para introducir las nuevas tecnologías en la escuela. La cuestión central es cómo nos ocupamos, al mismo tiempo, de mejorar la calidad de la enseñanza y de la innovación de las nuevas tecnologías".

En el marco de la mesa redonda "Los docentes argentinos y las nuevas tecnologías: ¿cómo promover usos valiosos para la enseñanza?", Filmus señaló que "si un chico no aprende antes a leer y a escribir, si no aprende a producir información va a ser muy complicado para él solo estar frente a la computadora. Por ello es muy importante la tarea del docente para la aplicación de nuevas tecnologías", concluyó el Ministro.
En ese sentido, el gerente de Educ.ar propuso como solución "no sólo actualizar a los docentes en los contenidos de hoy, las competencias que hacen falta para vivir en este mundo hiperacelerado y complejo, sino, sobre todo, adquirir el abc de la comunicación y las transacciones digitales".

Por otro lado, Jorge Crom, profesor de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA, consultado por Canal AR, criticó la postura de su colega y afirmó que "en relación a la posición del Ministro de Educación y su preocupación por mejorar la enseñanza, se propone como solución la introducción de tecnología en la escuela, lo que denota una visión de ajenidad. Es decir, por un lado se les reclama a los docentes que aprendan a enseñar y se los llama inmigrantes digitales, pero no se les da las herramientas para capacitarlos. Es una paradoja".

Crom considera que "este discurso, en que lo tecnológico es tan fuerte y las categorías de análisis dividen a la sociedad en inmigrantes y nativos, lo único que se hace es paralizar. Si se dan las herramientas necesarias, se podría reclamar la actualización y no calificar a los docentes de analfabetos digitales".

Una tercera posición es la que sostiene Susana Finquielevich, doctora en ciencias sociales e investigadora del Conicet, quien asegura a este medio que las TICs (tecnologías de la informática y la comunicación) tienen un impacto en las aulas porque barren con la cultura del libro de texto e instauran la cultura de Internet. "El libro fue un elemento democratizador y uniformizador. El aprendizaje significaba almacenamiento que se podía sacar ante una pregunta. Pasar a la cultura de Internet significa investigación para el conocimiento. Los chicos con acceso tienen más noción de la búsqueda de información. Si bien ninguno de los dos casos significa que los alumnos procesen mejor, hay más oportunidad con Internet porque desarrollan criterios de búsqueda y habilidades de investigación".

Finquielevich discrepa con el concepto de Piscitelli porque asegura que "no hay una cuestión tajante entre nativos y migrantes. Un chico de 20 años que aprendió a usar la computadora después de haber aprendido los saberes primarios, no se puede comparar con uno de 10 años que nació con Internet, ya sea de clase media o de bajos recursos". Esta especialista opina que "aprender informática quedó desplazado. Ahora no es más una materia como lengua o inglés, sino que tiene que estar entrelazada con las demás actividades como herramienta posiblitadora de aprendizaje".

Por último, Finquielevich propone que "debido al momento social histórico que vivimos, en donde el conocimiento se actualiza rápidamente en todos los campos, el Estado debería financiar e impulsar una campaña de formación de los docentes, aunque la informática vaya más rápido".