Los resellers sean unidos
Por Patricio Civit, responsable de compras de Smartsys 24 de Noviembre de 2005A partir de la nota publicada por Canal AR, el pasado 15 de noviembre, intitulada Ingram Micro: ¿buen momento para un mayorista multinacional?, el lector Patricio Civit, responsable técnico y de compras de Smartsys, nos acercó algunas reflexiones relacionadas con la figura de Ingram Micro
Cuando Ingram decidió levantar su operatoria de Mendoza, y de Argentina, quedaron muchos productos que supuestamente estaban cubiertos en garantía. ¿Qué pasó con los productos que estando en esas condiciones, quedaron sin cobertura? Pero el tema de fondo en toda la problemática planteada entre las distintas partes de la cadena es el RMA y los incumplimientos de los mayoristas, importadores y marcas. Teniendo en cuenta que la relación de fuerzas es totalmente desigual, me parece que el tema es de primordial importancia a la hora de hablar de las rentabilidades de los resellers, y del crecimiento sano y serio del mercado.
Cuando me refiero a cumplimiento, lo hago en forma genérica, incluyendo varios temas: búsqueda de excusas para no cambiar productos fallados; demoras excesivas en los diagnósticos; demoras excesivas en los cambios / reparación; costos de envío y recepción a cargo del reseller damnificado, en clara violación a la ley 24.240 (Defensa del Consumidor); cambios de razón social de los importadores, y con ellos garantías que se van.
En virtud de lo expuesto, ¿este tema no tiene cierta entidad como para tomárselo en serio? Para algunos mayoristas, pareciera que lo más importante es el cobro. Por ello, lo hacen anticipadamente. Aquellos que dan algo de crédito crearon la CADMI, que les permite saber cómo se comporta cada reseller, y qué niveles de crédito tiene consumidos, consolidando los montos otorgados por cada afiliado. Vale decir que si un reseller tiene tomado créditos por "un importe peligroso", los afiliados podrían suspenderle el crédito o algunas operaciones. Vale decir, también, que en definitiva se comporta como una central de información del rubro.
Dicho esto, surgen interrogantes que serían interesante hacerse: ¿qué pasaría con algunos mayoristas, importadores o marcas, si existiera una entidad similar que nucleara a los resellers? Los resellers afiliados sólo tendrían que denunciar prácticas desleales de sus proveedores, para que sean conocidos por todos los afiliados. Luego, cada afiliado tendrá en su mano la decisión de comprar o no en el denunciado, evaluando los antecedentes de ese proveedor.
El negocio tiene que servirle a todos los actores: mayoristas, importadores, marcas, resellers y cliente final. La responsabilidad y profesionalismo deberían ser una autoexigencia. Las mayores utilidades deberían ir a quienes más compromiso asumen: el cliente final.













