La caída del Nikkei: el nuevo culebrón de las puntocom

Por Sebastián Premici
El índice Nikkei cayó el martes pasado un 2,8%, la mayor caída porcentual en nueve meses. El miércoles, la Bolsa de Tokio se vio obligada a cerrar más temprano ya que sus sistemas informáticos no pudieron contender todos los movimientos producidos en tan poco tiempo. El motivo: la empresa Livedoor es sospechada de haber incurrido en falsificaciones de información para modificar sus títulos bursátiles y sus resultados empresariales. Una historia que recuerda a muchos el ocaso de las puntocom a fines de la década de 1990. Repercusiones en distintas empresas, entre ellas, Yahoo Japón

El índice Nikkei cayó el martes pasado un 2,8%, la mayor caída porcentual en nueve meses. El miércoles, la Bolsa de Tokio se vio obligada a cerrar más temprano ya que sus sistemas informáticos no pudieron contender todos los movimientos producidos en tan poco tiempo. El motivo: la empresa de telecomunicaciones Livedoor es sospechada de haber incurrido en falsificaciones sistemáticas de información para modificar la fluctuación de sus títulos bursátiles y sus resultados empresariales. A partir de esta sospecha, las Justicia nipona inició investigaciones en distintas empresas asociadas a Livedoor. Una historia que recuerda a muchos el ocaso de las puntocom a fines de la década de 1990.

En Japón sospechan que Livedoor habría manipulado sus cuentas financieras de 2004 a fin de mostrar unas ganancias de 1.400 millones de yenes (unos 12 millones de dólares), cuando en realidad sus números estaban en rojo, con pérdidas de más de 1.000 millones de yenes (8,7 millones de dólares). Esta investigación produjo la caída del Nikkei y la caída de acciones de otras compañías tecnológicas, como por ejemplo Yahoo Japan, que calló 9.8%, mientras que Softbank, un proveedor de acceso a Internet, perdió un 13% de su valor, según indicó The New York Times.

Livedoor es un ejemplo del modelo empresarial de la década de 1990; creció vertiginosamente desde su fundación en 1996 a base de la adquisición y absorción de empresas, hasta sumar las 44 filiales con las que cuenta en la actualidad.

Una de ellas es la española Livedoor, que llegó a ese país en 1999, para especializarse en el segmento de publicidad en Internet y la venta de productos y soluciones para móviles. David Tomás, director general en España, señaló al diario El Mundo que, de momento, "el escándalo de la matriz en Japón no ha tenido repercusiones en la filial ya que tenemos una gestión totalmente independiente".

Las repercusiones también se hicieron notar en Argentina. El diario Página/12 también se hizo eco de la noticia; según indicó este matutino, las idas y venidas en la capital japonesa produjeron cimbronazos en Europa, donde se registraron retrocesos de hasta 1.2 %, como fue el caso de Francfort. Wall Street también sufrió modificaciones, como lo indican las fluctuaciones de las acciones de los gigantes Intel y Yahoo. En la manzana del mundo las acciones cayeron el 1%. Este hecho no está directamente relacionado con la caída del Nikkei pero según los analistas de Wall Street, son fluctuaciones a las que hay que prestarle atención.

Luego de tres horas de negocio del miércoles 18, el Dow Jones de Industriales, el indicador más importante de Wall Street, bajaba 65,71 puntos, un 0,60%, hasta las 10.830,61 unidades. Mientras que el mercado tecnológico Nasdaq registraba a la misma hora un retroceso de 31,10 puntos, un 1,35%, hasta las 2.271,59 unidades.

En el último trimestre del año pasado, los beneficios de Intel aumentaron el 16%, pero sin embargo los ingresos fueron inferiores a lo esperado. Los ingresos en igual periodo alcanzaron US$ 10.200 millones, seis por ciento más en igual periodo del año anterior, aunque la empresa informó en un comunicado de prensa que sus expectativas auguraban ingresos entre US$ 10.400 y US$ 10.600 millones.

El culebrón bursátil

El diario The New York Times publicó las declaraciones del Primer Ministro japonés, Junichiro Koizumi, quien manifestó que “los fundamentos de la economía estaban en orden”. Por su parte, el secretario de la gobernación de esa ciudad, Shinzo Abe, hizo referencia a la situación de fondo, declaración que también fue publicada por el diario neoyorkino: “Es deseable que el precio de las acciones reflejen los fundamentos económicos de las empresas”.

El Bill Gates japonés

Takafumi Horie, un empresario de 33 años y dueño de la empresa de telecomunicaciones Livedoor, pasó a la primera plana de los diarios el año pasado cuando compró una estación de radio asociada a un canal de televisión (Fuji Television). La compra no prospero pero sí generó una alianza que le permitió a Fuji entrar como accionista en Livedoor. Luego de la compra de 20 empresas, la compañía de Horie se convirtió en un gran referente de la industria broadcasting e Internet. Además, Livedoor comenzó a ofrecer servicios de venta de entradas para conciertos y paquetes de viajes; servicios de email, entre otros servicios.

Debido a su abrupto surgimiento – en 1996 Horie dejó sus estudios universitarios para formar Livedoor-, el diario The New York Times lo llamó el Bill Gates de Japón, donde además de los servicios ya nombrados, Horie posee un blog escrito por él mismo e incluso productos de finanzas.

Para el diario El Mundo de España, producto del rápido ascenso del japonés, el Partido Liberal Democrático de su país quiso convertir al empresario en Diputado pero los resultados no fueron los esperados.

Toda esta historia, que presenta reminiscencias con los años finales de la década de 1990, se volvió más compleja cuando Hideaki Noguchi, un ejecutivo de 38 años perteneciente a la empresa de seguridad HS Securities, relacionada con los negocios corporativos de Livedoor, fue encontrado muerto, horas después de que las autoridades niponas allanasen las oficinas de la empresa de Horie, como parte de la investigación inicial.

Según fuentes oficiales citadas por diversos medios locales, las autoridades japonesas están tras las pistas de falsificaciones sistemáticas de información para manipular la fluctuación de sus papeles.

Japón puede quedar muy lejos; incluso la caída del Nikkei puede tener poca repercusión en el país, pero deberían ser señales a las cuales prestar atención, sobre todo cuando el mundo ya vivió la explosión de una burbuja informática. A no repetir la historia.


Más información: www.livedoor.com.