¿Psicosis o política?

La opinión de Enrique Carrier sobre la cancelación del Mobile World Congress

Artículo publicado en Comentarios.info.

Sin ningún lugar a dudas, LA noticia de la semana para la industria de las telecomunicaciones móviles tuvo que ver con la cancelación del MWC, que iba a tener lugar en Barcelona, del 24 al 27 de febrero próximo. Es decir, a 12 días del comienzo del evento, cuando la maquinaria ya se había puesto en movimiento. La razón de la cancelación se originó en los temores de algunos de los expositores con relación a que semejante concentración de gente venida de todo el mundo fuera un factor para la difusión del coronavirus (técnicamente el Codv-19). Una decisión que puede tener profundas repercusiones dentro de la GSMA, asociación que aglutina a casi todos los operadores móviles del mundo.

La primera empresa en bajarse aduciendo los riesgos que implica el virus fue LG (que de hecho hizo lo mismo en otro evento que tuvo lugar esta semana en Amsterdam). Pero la cosa tomó otro color cuando quien anunció su retiro fue la sueca Ericsson, uno de los 3 grandes proveedores mundiales de infraestructura para telecomunicaciones. Luego fueron las empresas estadounidenses (Facebook, Cisco, AT&T, Intel, Amazon) y japonesas (Sony, Rakuten y el operador NTT DoCoMo). Así, la situación ya comenzaba a inquietar a la organización y las autoridades catalanas. Se produjo un efecto cascada que tuvo su golpe de gracia cuando se sumaron empresas europeas (la alemana Deutsche Telekom, la británica BT, la francesa Orange y la finlandesa Nokia). A partir de ese momento, la suerte ya estaba echada y era sólo cuestión de horas hasta que se anunciase la cancelación del evento, cosa que ocurrió ese mismo día (el miércoles 12). Las medidas preventivas anunciadas por los organizadores, así como por las chinas Huawei y ZTE de nada habían servido. El Mobile no pudo resistir a la psicosis desatada.

Así, el MWC de Barcelona era cancelado y no postergado, como se especuló en algún momento. Un acontecimiento de sus dimensiones no es fácil de reprogramar sin superponerse con otros eventos de la industria o en la misma ciudad. Además, hubiera sido demasiado cerca de la siguiente edición, la del 2021, lo que hubiera afectado a ambas.

Todavía no es fácil determinar el costo que implicará esta cancelación, porque son muchos los factores a considerar. Se estima que el impacto económico del MWC de Barcelona es de alrededor de € 500 M, incluyendo no sólo al evento en sí sino también su impacto en hotelería, gastronomía, transporte local y entretenimiento. Pero a esto hay que sumarle los gastos incurridos por los participantes, tanto expositores (que contrataron espacios, stands, personal, pasajes, hospedaje, etc.) como los asistentes (que pagaron sus tickets, compraron pasajes, reservaron hoteles, etc.). Más allá de lo que la organización devuelva en concepto de lo ya cobrado (no sin una fuerte impacto en las finanzas de la organización), difícilmente algún seguro se hará cargo de una cancelación que se decidió en principio por motivos de salud pública cuando de hecho no hubo una declaración de emergencia sanitaria ni en Barcelona ni en España que pudiera respaldar la cancelación.

Así, la GSMA se expone a un revés financiero monumental, que puede hacerla tambalear al punto de obligarla a reestructurarse de forma tal de dejar de ser lo que era hasta hace 48 hs.

A esto se suma que hay elementos como para pensar que, si bien no fue algo planeado, hubo condimentos políticos que trascienden el evento y se meten de lleno en la interna de la GSMA. Es importante tener en cuenta que la GSMA funciona como una cámara, cuyos socios con voz y voto son los operadores pero que también tiene otros, sin voz ni voto, como es el caso de los vendors. La misma tiene ingresos por membresía y se ocupa tanto de aspectos de política sectorial, tecnología y de temas operativos, como los acuerdos de roaming globales para que cada operador no tenga que negociar país por país en todo el mundo. Pero paralelamente, funciona lo que legalmente es GSMA Ltd., y que es la organización netamente comercial, que se ocupa de la organización de eventos (los MWC de Barcelona, Shanghai, Los Angeles y los 360 que se hacen en distintas ciudades del mundo). También tiene ingresos por medios online, impresos y de broadcasting (como Mobile World Live), servicios de inteligencia de mercado (GSMA Intelligence) y otros.

La relevancia de GSMA Ltd. es tal que se estima que provee uno 80% de los ingresos totales de la GSMA. Y dentro de ese 80%, una proporción similar sino mayor corresponde al MWC de Barcelona.

Sí, el mismo que se acaba de cancelar y que no sólo no generará estos ingresos sino que también dejará importantes pasivos luego de la cancelación. Así, es fácil ver que la GSMA queda notablemente complicada financieramente.

Con este escenario, resulta no menor que sus principales socios (incluyendo a Orange, empresa de la cual es CEO el presidente de la GSMA) hayan sido los que en alguna medida precipitaron la cancelación del evento. Y aquí se puede especular (ya que estas internas nunca serán admitidas públicamente) con las diferencias entre algunos de los miembros de la GSMA con su brazo comercial, GSMA Ltd. Esta última, como toda actividad comercial, tiene objetivos distintos a los de la organización madre. Y se maneja con la autonomía que significa ser el principal aportante de los ingresos de la organización en su conjunto.

Al menos uno de los motivos de la divergencia entre Ltd. y algunos miembros de la GSMA se dio dentro del marco del conflicto entre los EE.UU. y Huawei. La empresa china no sólo es una importante fuente de ingresos de Ltd., siendo uno de los principales sponsors del MWC en distintas ediciones, así como de sus medios. Durante la escalada del conflicto, desde las páginas de Mobile World Live, el medio de GSMA Ltd., resultaba casi grosero el apoyo a la postura de Huawei. También se dice que lo mismo se dio en algunos reportes de la GSMA Intelligence (que provee datos y produce reportes de mercado para sus socios). Ese apoyo a la postura de Huawei habría producido cierto malestar entre algunos miembros de la GSMA (donde hay operadores de EE.UU. y países aliados así como vendors). De este modo, y en el contexto de la psicosis por el coronavirus, algunos de estos miembros que ya estaban molestos con el accionar de la GSMA en este tema, no habrían tenido demasiados miramientos en soltarle la mano a la GSMA y su MWC en vez de tendérsela. La tormenta perfecta. Por supuesto, todo esto es incomprobable y sólo lo sabrán a ciencia cierta los involucrados. Pero, como dicen los italianos, si non e vero e ben trovato.

Esta teoría conspirativa se ve reforzada por el hecho de que otros eventos similares (aunque quizás de menor envergadura), pero que también implican el movimiento de personas de distintas partes del mundo, no fueron cancelados. Tal el caso del ISE 2020 que tuvo lugar esta semana en Amsterdam y donde empresas como Sony o Intel no dejaron de participar aunque sí se bajaron del MWC. También esta semana hubo otros eventos de otras industrias donde más allá de algunas medidas sanitarias preventivas, se llevaron a cabo normalmente. Y la semana siguiente al MWC tendrá lugar el Salón del Automóvil en Ginebra, también sin novedades.

De este modo, pensar que la causa de la suspensión responde exclusivamente a una psicosis que se aceleró notablemente no parece ser suficiente cuando en el resto del mundo las cosas siguen como planeadas, más allá de algunas medidas de seguridad sanitaria adicionales.

Por los caprichos del destino, a la cancelación del MWC de Barcelona se suman ahora las dudas respecto de lo que sucederá con el de Shangai, que tendrá lugar del 30 de junio al 2 de julio. Faltan 4 meses y medio, pero se llevará a cabo en el país que es el epicentro de la epidemia. Una situación que puede significar un importante impulso para el MWC de Los Angeles, a realizarse del 28 al 30 de octubre. En las tierras de Trump, donde Huawei no es bienvenida…

(*) Enrique Carrier: Analista de mercado especializado en Internet, informática y telecomunicaciones, con más de 20 años de experiencia en el sector tecnológico. Además, es el editor de “Comentarios”, el newsletter semanal y blog de Carrier y Asociados


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