Salvarezza recibió a Filmus para dar continuidad al trabajo en Ciencia y Tecnología

"Ninguno de los principales problemas de Argentina se pueden resolver sin el aporte de los científicos y tecnólogos"

A minutos de la toma de juramento de los nuevos ministros, producto de la crisis del Gobierno nacional desatada por los resultados de las PASO, el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación saliente, Roberto Salvarezza, recibió a quien está por tomar su cargo, Daniel Filmus, para analizar la continuidad y profundización del trabajo que la cartera viene realizando. "Ninguno de los principales problemas de Argentina se pueden resolver sin el aporte de los científicos y tecnólogos", opinó Filmus en Twitter, y mostró unas fotos del encuentro.



Horas atrás, Salvarezza se tomó un momento para repasar su gestión y opinar sobre el futuro de la Ciencia y la Tecnología en el país. Esta fue su publicación en su cuenta de Facebook:



Desde diciembre de 2019, al asumir Alberto Fernández la presidencia de la Nación, nos propusimos como misión fundamental utilizar el conocimiento como una herramienta de transformación que nos permitiera construir una sociedad más justa e inclusiva. En un mundo globalizado, donde la ciencia y la tecnología son insumos claves para el desarrollo social y económico, se necesita contar con un Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI) que permita competir con los países más desarrollados. Por ello, la primera tarea que tuvimos que enfrentar fue recuperar este sistema luego de los cuatro años de abandono que sufrió durante la gestión que nos precedió. Recibimos un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (que había sido degradado a Secretaría), sin políticas, sin financiamiento, lleno de deudas, con una comunidad científica que había sido maltratada y sin futuro para los más jóvenes.

En este contexto, nos propusimos volver a poner el SNCTI en funcionamiento, retomando el camino de crecimiento iniciado durante las presidencias de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner. Trabajamos en cuatro grandes ejes: fortalecer los recursos humanos a través de la incorporación de jóvenes científicos y científicas en el SNCTI para cortar la pérdida que originó la gestión macrista; lograr una mejor articulación entre todos los actores del sistema; potenciar la transferencia de conocimiento hacia la sociedad buscando lograr un impacto socio-productivo; y la federalización del SNCTI para conseguir una distribución más equitativa de recursos humanos e infraestructura de investigación.

A pocos meses de iniciada la gestión llegó la pandemia COVID-19 que reveló la importancia de tener un sistema científico que, si bien estaba golpeado, ya había iniciado una recuperación durante los primeros meses de 2020: duplicamos los ingresos al CONICET e iniciamos un programa para recuperar los montos de las becas doctorales y postdoctorales. En pocos días logramos movilizar al sistema científico para conformar la Unidad Coronavirus (integrada por el MINCyT, el CONICET y la Agencia I+D+i) y poner a disposición de nuestro país todas sus capacidades para luchar contra el virus. A través de diversas convocatorias, en las cuales se presentaron cerca de 5.000 investigadores e investigadoras, y con una importante inversión por parte del Estado, logramos en tiempo récord desarrollar kits de diagnóstico del virus y de detección de anticuerpos de bajo costo, de los cuales ya se han fabricado 5 millones de determinaciones que significaron un ahorro millonario de divisas para el país; la elaboración de barbijos de telas antivirales que protegen a millones de argentinos y argentinas; y tratamientos como el suero equino hiperinmune que hoy se utiliza en miles de pacientes moderados y severos. Además, se desarrolló una plataforma para secuenciación genómica con más de 100 investigadores e investigadoras trabajando en todo el país y se conformaron grupos para evaluar la inmunidad que generan las distintas vacunas que se aplican en Argentina. Mediante programas especiales reforzamos con moderno equipamiento los laboratorios para el diagnóstico del virus en universidades del interior del país y se desarrolló la aplicación CUIDAR. En la actualidad, además, se financian cuatro proyectos de vacunas argentinas con más de 250 millones de pesos para completar las etapas preclínicas.

Durante estos casi dos años, a pesar de la pandemia, pudimos trabajar los ejes antes enunciados.

Para fortalecer los recursos humanos duplicamos el número de ingresos a la Carrera del Investigador Científico Tecnológico (CIC) en el CONICET y pasamos de 10.900 investigadores e investigadoras, que tenía el organismo en diciembre de 2019, a 11.600, número que se alcanzará en diciembre de este año. A su vez, se pasó de 10.245 becarios y becarias en 2019 a 12.128 en 2021, que tendrán el mes próximo una recuperación real de sus estipendios en 20 puntos en relación a diciembre de 2019.

Además, con la cooperación de la Secretaría de Gestión y Empleo Público y de los organismos de ciencia y tecnología, creamos el Plan de Fortalecimiento de los Recursos Humanos de los Organismos de Ciencia y Tecnología, que busca ampliar y mejorar las condiciones de la comunidad científica, y que como una de sus primeras acciones sumará por concurso a 1.000 científicos y científicas.

También, a partir del relanzamiento del Programa RAICES (Red de Argentinos/as Investigadores/as y Científicos/as en el Exterior), desfinanciado y paralizado en la gestión anterior, logramos que 45 investigadores e investigadoras argentinos residentes en el exterior volvieran al país entre 2020 y 2021, y se evalúan otras 50 solicitudes. Con estas medidas, hemos comenzado a recorrer el camino de la recuperación del SNCTI.

Cumplimos también con una reivindicación histórica de la comunidad científica. Junto al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y a la ANSES, logramos la incorporación de las y los profesionales y técnicos y técnicas de la Carrera del Personal de Apoyo a la Investigación y Desarrollo del CONICET al régimen previsional especial para las y los investigadores científicos, reconociendo así su rol en la producción científica y tecnológica y en la transferencia a la sociedad en su conjunto.

Una clara prueba de la decisión de este gobierno en apoyar el fortalecimiento de la ciencia y la tecnología fue la sanción de la Ley 27.614 de Financiamiento del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación. Esta ley, que elaboró de manera conjunta el MINCyT junto al Ministerio de Economía y legisladores y legisladoras, establece el incremento progresivo y sostenido del presupuesto nacional destinado a la función ciencia y técnica hasta alcanzar en el 2032 el 1% del PBI, cuadruplicando la inversión en ciencia que realiza el Estado. Esta Ley supone un hito histórico, y es un punto de inflexión para el Presupuesto de este Ministerio y para todos los organismos nacionales de ciencia y tecnología porque genera un horizonte de previsibilidad indispensable para las políticas científicas de largo plazo y reconoce el impulso fundamental de la inversión pública para el conjunto de las actividades científico tecnológicas.

En virtud de esta normativa, el proyecto de Presupuesto 2022 elevado al Congreso Nacional contempla para el MINCyT la suma de 23.000 millones de pesos, de los cuales 12.000 estarán destinados al Programa de Promoción Federal de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, destinados a promover la federalización del sistema científico-tecnológico. Esto supone una medida estratégica de enorme impacto ya que implica que en los próximos cuatro años los recursos para el programa se multiplicarán exponencialmente. Sabemos que no hay desarrollo del conocimiento sin densificación ni diversificación territorial, que no hay ciencia sin federalización y no hay federalización sin recursos, por eso hemos trabajado con todas las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y escuchando qué es lo que cada jurisdicción necesita para fortalecer su sistema científico.

Al mismo tiempo el gobierno estimuló la inversión privada en ciencia, tecnología e innovación a través de la sanción de la Ley 27.506 que crea un Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, con el objetivo de promocionar actividades económicas que apliquen el uso del conocimiento a la obtención de bienes, prestación de servicios o mejoras de procesos. El MINCyT forma parte del Comité Ejecutivo del Fondo Fiduciario para la Promoción de la Economía del Conocimiento (FONPEC) que se creó por decisión de esta ley.

Con estas bases el MINCyT desarrolla proyectos para potenciar la capacidad tecnológica para la producción de alimentos en el marco de las necesidades más acuciantes de nuestros compatriotas, el manejo sustentable de la actividad agropecuaria, el desarrollo de tecnología nacional para energías limpias como hidrógeno y al desarrollo de tecnologías para la extracción sustentable de litio y la producción de baterías, entre otras temáticas.

Con estas dos leyes, que apuntan a financiar desde el Estado al Sistema Científico y a fomentar la inversión del sector privado, el Gobierno Nacional crea las bases para un crecimiento sostenido de la capacidad científico-tecnológica para sustentar el desarrollo socio-económico de nuestro país.

Dejamos el MINCyT con el convencimiento de que la nueva gestión continuará profundizando estas políticas definidas por Alberto Fernández y por Cristina Fernández de Kirchner, que sin dudas permitirán la construcción de la Argentina del futuro.

Finalmente, quiero agradecer especialmente a los trabajadores y trabajadoras del Ministerio, por su compromiso y dedicación, y a todos los que nos acompañaron durante estos casi dos años de gestión.


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