Malware: no se salvan ni los videojuegos

Por Nayla Simone
“La palabra malware proviene de la agrupación de las palabras malicious y software”, asegura Wikipedia. La hazaña ya no es robar directamente plata, sino que los ciberdelincuentes roban beneficios virtuales obtenidos en los video juegos para lucrar con ellos. ¿De qué hablamos? Entérese en esta nota.

Según Wikipedia, “la palabra malware proviene de la agrupación de las palabras malicious y software. Este programa o archivo, que es dañino para la computadora, está diseñado para insertar virus, gusanos, troyanos, spyware o incluso los bots, intentando conseguir algún objetivo, como podría ser el de recoger información sobre el usuario o sobre la computadora en sí”. Ese “algún objetivo”, en los últimos años se ha traducido únicamente en beneficios económicos.

Hasta ahora, este tipo de programas, sólo se relacionaban con el mundo empresarial real, con entidades bancarias, PyMEs y grandes corporaciones. A partir de hoy, según lo informado por el sitio Noticiasdot.com, los ataques también afectan a la vida y economía diaria de aquellos personajes ficticios que atrapan con sus historias a los gamers de todo el mundo.

¿Cómo? Bajo la misma dinámica del malware. Pero la hazaña ya no es robar directamente plata, sino que los ciberdelincuentes roban beneficios virtuales obtenidos en los video juegos para lucrar con ellos. Sí, atacan a los juegos online. ¿De qué hablamos? De las claves de instalación y acceso para jugar online a la interminable variedad de video juegos que hoy existe en el mercado. Y no sólo la identidad, también jugadores, resultados conseguidos y dinero virtual para comprar armas y poderes.

Igual que en la vida misma, en vez de realizar el esfuerzo necesario para llegar a ciertos logros, existe gente dispuesta a comprarlos para alcanzar rápidamente el poder, por ende, desde la economía virtual a la real, alguien trabaja para robar y obtener beneficios económicos... de vuelta... en la vida misma.

Así vemos que la (in)seguridad informática gana otro terreno para el ¿cibercrimen? O sea que ahora no sólo hay que fijarse por qué sitios se navega, qué información se ingresa, qué e-mails se responden y qué programas se bajan, sino que también hay que tener cuidado con los video juegos que se utilizan, porque pueden estar lucrando y vendiendo su vida ficticia para ganar ese poder que virtualmente usted ha obtenido, merecida y costosamente.

Algunos ejemplos...

Uno de los casos, es el virus Lineage, que roba las claves de acceso online de un jugador, por ende el dinero virtual que se usa para adquirir armas, privilegios o capacidades dentro del juego. El Legmir, en sus diferentes variantes, le roba las contraseñas a los jugadores de “Legend of Mir”. Por otra parte, Gaobot intenta conseguir su parte robando Cd-Keys de varios juegos, para luego propagarse a nuevas víctimas potenciales y abrir una puerta trasera de acceso a la computadora infectada que puede ser explotada en el futuro.

Así, parece que surge una nueva tendencia en torno a los tipos de ataques a los usuarios finales, y un nuevo dolor de cabeza para las empresas. En este caso, las menos imaginadas, las desarrolladoras de video juegos. Por ende tenga cuidado y el sitio Noticiasdot.com aconseja “usar software adquirido legalmente, que tiene la garantía de ser genuino y de no haber sido modificado para provecho de terceros”, una garantía, ¿no?