"Los legisladores argentinos vienen atrasados en temas de seguridad informática"
Por Nayla Simone 7 de Junio de 2006Pablo Tedesco, director asociado de la consultora Prince & Cooke, señaló que la percepción del 66% de las empresas del país es que las leyes argentinas no brindan protección respecto a los problemas de seguridad IT con los que se topan a diario. O al menos eso es lo que se concluyó en un estudio realizado por la consultora Prince & Cooke presentado hoy en el marco del seminario de seguridad informática que realizó la misma consultora. “Los legisladores argentinos vienen atrasados en temas de seguridad informática”, señaló Tedesco.
La percepción del 66% de las empresas del país es que las leyes argentinas no brindan protección respecto a los problemas de seguridad con los que se topan a diario. O al menos eso es lo que se concluyó en un estudio realizado por la consultora Prince & Cooke presentado hoy por Pablo Tedesco, director asociado de Prince & Cooke, en el marco del seminario de seguridad informática que realizó hoy la misma. Este informe se hizo en mayo de este año entre 140 empresas pertenecientes a diferentes partes del país. “Los legisladores argentinos vienen atrasados en temas de seguridad informática”, señaló Tedesco.
En un contexto cada vez más complejo, y en el que la seguridad no deja de ser titular de los diarios por los acontecimientos que se dieron semanas atrás con el robo de información de casillas de e-mails a periodistas, estas declaraciones son altamente contundentes.
Para Gustavo Aldegani, consultor independiente de seguridad informática, el punto de inflexión cada vez más importante es el de capacitar a las personas y no confiarse en nada, para evitar todo tipo de robo de información interna. En el mundo de la comunicación ubicua, en el que se hace necesario el poder acceder a todo, en todos lados y desde cualquier dispositivo, se genera la necesidad de volcar gran parte de los esfuerzos en el peopleware, concepto relacionado con la protección de la privacidad, la gestión de identidad y la integridad en la disponibilidad de la información.
Otro de los puntos importantes que Aldegani plantea, tiene que ver con la criptografía, aunque se están trabajando algoritmos cada vez más complejos teniendo en cuenta los avances de los atacantes. Por ejemplo, la esteganografía es una rama de la criptología que, según Wikipedia, tiene que ver con la ocultación de mensajes, para evitar que se perciba la existencia del mismo –cosa que sí se percibe cuando hablamos de criptografía-. Es “el arte y la ciencia de escribir mensajes secretos de tal forma que nadie -fuera de quien lo envía y quien lo recibe- sepa de su existencia, por el hecho de que parece ser otra cosa, como una lista de compras, un artículo, una foto, etc”. Los mensajes son cifrados primero por medios tradicionales, para posteriormente ser ocultados en un texto que pueda contener dicho mensaje cifrado. Sólo el que lo recibe, quien sabe la técnica usada, puede extraer el mensaje y luego descifrarlo.
La privacidad vs. la seguridad
La problemática que se presenta, finalmente, es la de la privacidad vs. la seguridad. ¿Cómo controlar lo que entra y sale de una empresa sin violar la privacidad de las personas, y teniendo en cuenta la complejidad técnica que implica el envío de un e-mail y la cantidad de copias que se generan del mismo en varios sistemas antes de llegar a destino? Por este motivo es que se lo puede considerar público, salvo que esté encriptado.
De acuerdo a lo comentado por el asesor de la diputada Delia Bisutti, Fernando López a Canal AR, la propuesta que anda dando vueltas por la Cámara de Diputados para penar los robos de información, tiene que ver con la intención de “equiparar el correo electrónico a la carta epistolar, fundamentalmente porque la violación de correspondencia - de la carta tradicional - está tipificado en el código penal”. Y aclara, “no consideramos que el e-mail sea público salvo que el usuario decida que sea así, partiendo de la base de que por lo menos hoy no existe un sistema de seguridad que sea inviolable, y en algunos países ya ni siquiera se usa la encriptación de datos, porque han encontrando sistemas mas eficientes”.













