La Unión Europea vs Microsoft

La Unión Europea (UE) finalmente sancionaría a la empresa de Bill Gates, acusada de control monopólico del software, por no cumplir con los plazos establecidos para pagar una multa. El gigante del software mira hacia el costado y retarda las decisiones. Un caso que abre el terreno para nuevos paradigmas en el escenario de las regulaciones sobre software

Después de años de investigación, en el 2004, la autoridad anti-trust de la Comisión Europea acusó a Microsoft de ejercer un monopolio a través de su sistema operativo Windows, ya que según la UE, éste perjudicaba la fabricación de los sistemas de las empresas competidoras.

Así, obligó al coloso informático a proveer de información acerca de sus productos a las demás empresas, o hacer compatibles sus sistemas operativos. El objetivo: que todos trabajen en un mismo nivel de competencia.

Microsoft se movió en forma lenta, y no emitió señales de acatar las órdenes de la Comisión Europea. En diciembre de 2005 la empresa de Bill Gates fue amenazada con el posible pago de multas diarias por millones de euros.

El miércoles 5 de julio, en Bruselas, la Comisión reveló la suma diaria a pagar correspondiente a la multa, equivalente al 5% de la ganancia por día de Microsoft (que equivale a 110 millones de euros a diario).

La contienda ya toma color de guerra de intereses y, si la acción punitoria empieza a ser cumplida, el escenario de las regulaciones y del poderío eterno de Microsoft, quizás comience a cambiar abruptamente.