“La tecnología deja de prometer y empieza a rendir cuentas”

Las cinco tendencias que redefinirán el mercado tecnológico en 2026, según Baufest

Tras varios años de adopción acelerada de herramientas digitales, el mercado tecnológico ingresa en una nueva etapa. La fascinación por la innovación cede terreno frente a un enfoque más pragmático, donde la eficiencia operativa, la gobernanza y el retorno sobre la inversión se convierten en ejes centrales de decisión.

Así lo anticipa Baufest, compañía internacional especializada en desarrollo de productos digitales y transformación tecnológica, que advierte un cambio profundo en las expectativas empresariales, especialmente en torno a la Inteligencia Artificial (IA). Lo que hasta hace poco era un diferencial aspiracional, hoy se evalúa como una inversión que debe demostrar impacto concreto en el negocio.

"Estamos transicionando de una etapa de descubrimiento a una de exigencia de valor. En 2026, las expectativas sobre la tecnología cambiarán hacia la búsqueda de resultados reales y medibles", explicó Elvio Nabot, Vicepresidente de Digital Products en Baufest.

Elvio Nabot, Vicepresidente de Digital Products en Baufest
Elvio Nabot, Vicepresidente de Digital Products en Baufest

Según el ejecutivo, el escenario actual obliga a recalibrar las estrategias digitales bajo un escrutinio financiero mucho más estricto. "La pregunta ya no es qué tan innovadora es una solución, sino cuánto valor tangible genera para el negocio", señaló.

En ese contexto, Baufest identifica cinco tendencias clave que marcarán la agenda tecnológica durante 2026.

1. IA con foco en resultados y gobernanza


La etapa de experimentación abierta con inteligencia artificial comienza a cerrarse. De acuerdo con el informe Predictions 2026 de Forrester Research, las empresas podrían postergar hasta un 25% de su gasto planificado en IA hacia 2027 si los beneficios no se materializan con rapidez.

El nuevo escenario otorga mayor protagonismo a los directores financieros y exige una gobernanza más estricta. “Los tomadores de decisiones demandan una correlación directa entre implementación tecnológica y resultados. Esto impulsa a los CIOs a asumir un rol más activo para que los proyectos superen la fase experimental y se alineen con los objetivos estratégicos”, detalló Nabot.

2. Desarrollo de software potenciado por IA


La transformación también alcanza a la forma en que se construye el software. La IA ya no se limita a asistir en la escritura de código, sino que se integra a todo el ciclo de vida del desarrollo (SDLC), desde el descubrimiento hasta la operación.

La tendencia apunta a la incorporación de agentes de IA capaces de generar, revisar y validar entregables completos, habilitando equipos híbridos humano–IA. En este modelo, las personas definen la intención y el diseño, mientras los agentes ejecutan y optimizan procesos.

“Estamos midiendo mejoras de productividad de entre el 20% y el 30%”, afirmó Nabot. “Esto reduce el time-to-market y libera capacidad de los equipos para resolver desafíos de negocio complejos”.

3. Ciberseguridad: hacia un AI Secure Lifecycle


Con la IA en el centro de la operación, también emergen nuevos riesgos. Para 2026, la ciberseguridad deja de ser reactiva y se integra desde la etapa de diseño.

“Estamos viendo una carrera por la confianza. El desafío ya no es sólo protegerse de ataques externos, sino gobernar la propia implementación interna”, advirtió el ejecutivo. Integrar la seguridad al SDLC resulta clave para prevenir fugas de información, comportamientos no deseados de los modelos y fallas estructurales.

4. Visibilidad de marca en la era de la IA generativa


La forma en que las personas acceden a la información cambió de manera definitiva. Los buscadores tradicionales conviven con modelos de IA generativa que responden directamente a las consultas y priorizan fuentes confiables.

Para las empresas, el riesgo es claro: volverse invisibles. “Ya no alcanza con rankear en un buscador; hoy debemos lograr que la marca sea la opción preferida por los motores de IA generativa”, subrayó Nabot. Esto exige estrategias integrales de optimización técnica, análisis de datos y contenido de autoridad.

5. Infraestructura híbrida y cognitiva


El crecimiento de la IA impulsa una demanda inédita de capacidad de cómputo. En este contexto, emergen los llamados “neoclouds”, proveedores especializados en cargas de alto rendimiento basadas en GPU.

Según Baufest, las organizaciones avanzan hacia arquitecturas híbridas que combinan eficiencia de costos con soberanía de datos. “Esperamos que la adopción empresarial de estas soluciones se triplique en el corto plazo”, concluyó Nabot.

En síntesis, 2026 se perfila como el año en que la tecnología deja de prometer para empezar a demostrar. La madurez del mercado redefine prioridades y obliga a las organizaciones a pasar de la innovación por la innovación misma a una transformación con impacto real y medible.