Telecom y Telefónica aceleran la migración hacia la TV digital
Por Sebastián Premici 18 de Julio de 2006Canal 13 emite señales de televisión digital de prueba a través del estándar estadounidense ATSC. Por su parte, Telefé está del lado del estándar europeo DVB, al igual que Telefónica y Telecom. Por lo tanto, entre los intereses cruzados podría hallarse una clave de lectura para saber por dónde vendrá la decisión del Gobierno en relación al nuevo estándar.
El viernes 5 de mayo, la Secretaría de Comunicaciones emitió una resolución por la cual se creó la Comisión de Estudio y Análisis de los Sistemas de Televisión Digital. La TV digital, más allá de cambiar la norma de transmisión y emitir señales en alta calidad, promete la interactividad entre los receptores y emisores, es decir, la interactividad que ofrece de alguna manera Internet y las telecomunicaciones. También abre la posibilidad para que se ofrezcan contenidos a medida, es decir, pagos, al igual que lo hacen los cableoperadores. Del lado de las empresas de telecomunicaciones este servicio se llama Triple Play y del lado de los radiodifusores, TV Digital. La cuestión del estándar pasa por saber qué tipo de negocio se privilegiará en el futuro y cuál será el lugar de cada jugador en el mercado.
Según explica Juan Carlos Guidobono, ex gerente Corporativo de Tecnologías Audiovisuales de Grupo Clarín entre 1999 y 2001, el estándar promovido por el consorcio ATSC (EE.UU) favorece principalmente a los canales de aire, que quieren seguir con su modelo de negocio tradicional: mayor público, por ende mayor raiting y publicidad. En cambio, el consorcio DVB (Europa) favorecería a las empresas de telecomunicaciones que encontrarían en esta alternativa una forma de competir contra los operadores de cable. Las empresas de telefonía pública de la Argentina están buscando que se sancione una nueva Ley que les permita salir del esquema de precios regulados, dejar de considerar a la telefonía como un servicio público y comenzar a ofrecer servicios pagos (sobre todo televisión por Internet), lo que en la jerga tecnológica se llama Triple Play, o Cuádruple Play, si se tiene en cuenta la movilidad.
Escenario convergente
Hoy en día hay más de 20 millones de líneas celulares pululando por el país, si bien no todas pueden ser receptoras de contenidos audiovisuales, la economía de escala de los teléfonos es más dinámica que la de los televisores, y sus precios tienden a la baja más rápidamente. A su vez, existen aproximadamente 10 millones de usuarios de Internet, de los cuales casi el 10% usa Banda Ancha. Debido a este nuevo escenario tecnológico, los canales de televisión apuestan a la televisión digital, cuya principal promesa no es la alta definición, sino la misma interactividad que ofrecen los teléfonos celulares e Internet.
- La tecnología permite que los canales de TV ofrezcan Internet y las empresas de telecomunicaciones, contenido. ¿No ve un conflicto de intereses?- , preguntó este medio a Julio Bárbaro, interventor del COMFER.
- No lo veo como conflictivo. El triple play es justamente la posibilidad de tener todo en uno. El límite que tiene que tener el Estado es evitar que existan monopolios y que se achiquen los costos.
Para el diputado kirchnerista Osvaldo Nemirovsci, presidente de la Comisión de Comunicaciones de Diputados, la TV digital significa todo un proceso de interactividad entre el emisor y el receptor, es decir que permite tener en el hogar múltiples derivaciones del uso de la televisión. "Es clave que la Argentina invierta en la investigación de la TV digital y cuando llegue la convergencia total para los operadores de telefonía habría que analizarlo; por eso es necesario tomarse el tiempo suficiente para analizar los procesos tecnológicos y después pensar una decisión regulativa", agregó el Diputado.
Estrategias Telcos
Telecom anunció en diciembre de 2005 que invertiría 120 millones de dólares para reemplazar sus centrales telefónicas analógicas por centrales IP (equipos que utilizan el protocolo de Internet para cursar las comunicaciones). A partir de esta migración, la compañía estaría en condiciones de ofrecer a sus clientes del norte del país servicios de video e IP TV. Su principal competidora en Argentina –Telefónica- lo viene haciendo en España con el producto Imageno, que es nada más ni nada menos que telefonía, voz y cable a través de una sola conexión, el famoso triple play.
Telefónica tuvo una incursión diferente en la televisión argentina. Uno de los últimos actos del Gobierno de Carlos Menem fue elevar el número de licencias permitidas a cada radiodifusor de 4 a 24 y autorizó las transmisiones en cadena permanente. Telefónica controlaba en ese entonces por medio de Admira, 11 canales en todo el país, contra 4 de Clarín, y dos eran de la Capital Federal (TELEFE y Canal 9). La sanción del decreto 1005/99 posicionó a Telefónica como el principal operador de televisión abierta de la Argentina, tras lo cual sus compañías subsidiarias se retiraron de la agrupación estadounidense ATSC (hoy Telefónica forma parte del consorcio europeo- DVB). Luego, el grupo español tuvo que desprenderse de Canal 9 y progresivamente fue vendiendo sus licencias del interior del país.
Lo que está en juego con la televisión digital es la gratuidad de los servicios de radiodifusión frente al nuevo modelo de consumo cultural audiovisual que quieren imponer las telefónicas: pagar para ver. Esta en juego que los canales de televisión decidan ofrecer contenidos pagos, con la posibilidad de la interactividad, frente a una oferta similar de las empresas de telecomunicaciones. "Este es uno de los conflictos en pugna. Por ahora el COMFER no tiene una posición sobre este tema", aseveró a este medio Osvaldo Parodi, director de planes y gestión del COMFER.













