Cirion lleva el modelo “as-a-service” a la infraestructura de red regional

La compañía lanzó su plataforma Network-as-a-Service sobre más de 105.000 kilómetros de fibra propia en América Latina. La apuesta busca resolver uno de los mayores cuellos de botella de la transformación digital: la rigidez de las redes corporativas

Cirion Technologies anunció el lanzamiento de su plataforma Network-as-a-Service (NaaS) para América Latina, una propuesta que apunta a convertir la conectividad empresarial en un servicio flexible, programable y bajo demanda, más parecido a consumir nube que a contratar telecomunicaciones tradicionales.

La iniciativa se apoya en una infraestructura regional de más de 105.000 kilómetros de fibra óptica desplegados en más de 20 países, incluyendo redes submarinas, metropolitanas y de larga distancia. Pero el dato importante no es sólo el tamaño de la red, sino el modelo operativo: las empresas podrán activar o modificar capacidad de conectividad desde un portal digital, sin esperar semanas para aprovisionar enlaces ni renegociar contratos cada vez que cambia la demanda.

Ese punto explica por qué el anuncio tiene relevancia más allá de Cirion. Durante años, muchas compañías latinoamericanas aceleraron su adopción de nube, IA y aplicaciones distribuidas, mientras la infraestructura de red seguía funcionando con lógica heredada: tiempos largos, configuraciones manuales y poca elasticidad.

Daniel Peiretti, SVP de Productos y Experiencia del Cliente de Cirion Technologies
Daniel Peiretti, SVP de Productos y Experiencia del Cliente de Cirion Technologies

“La inteligencia artificial está acelerando este cambio, y la red debe responder en tiempo real”, señaló Daniel Peiretti, SVP de Productos y Experiencia del Cliente de Cirion Technologies. “La red como servicio es precisamente eso: pasar de redes rígidas a plataformas programables”.

El timing no es casual. Según datos de Mordor Intelligence, el mercado global de NaaS crecerá de US$33.000 millones en 2025 a US$115.000 millones en 2030, impulsado por empresas que necesitan escalar conectividad al mismo ritmo que escalan capacidad de cómputo o consumo cloud.

Para el mercado argentino, el movimiento tiene varias lecturas.

Por un lado, confirma que la región empieza a entrar en una nueva etapa de infraestructura digital, donde ya no alcanza con tener fibra o datacenters: el diferencial pasa por automatizar y convertir esos activos en plataformas consumibles bajo demanda.

Por otro, aparece en un momento donde muchas empresas locales están revisando costos operativos y eficiencia tecnológica. En ese escenario, modelos NaaS prometen reducir sobreaprovisionamiento y capacidad ociosa. Algunos estudios citados por la compañía hablan de ahorros de entre 40% y 60% y mejoras de rendimiento en el 75% de las aplicaciones empresariales.

También hay una cuestión técnica relevante: Cirion asegura que la plataforma puede integrarse con la infraestructura existente de los clientes sin necesidad de reemplazar equipamiento ni rediseñar políticas de seguridad. En otras palabras, no obliga a “tirar todo y empezar de nuevo”, algo clave para empresas grandes, bancos, telcos o industrias con arquitecturas complejas y ciclos lentos de renovación.

La plataforma incorpora autoservicio, monitoreo en tiempo real, gestión dinámica de ancho de banda y orquestación vía API. Todo apunta a cerrar una brecha histórica en la región: la diferencia entre la velocidad de la nube y la lentitud con la que suele moverse la conectividad física.

El anuncio también muestra hacia dónde quiere posicionarse Cirion. La empresa ya tiene presencia fuerte en conectividad regional y datacenters carrier-neutral, pero ahora busca ocupar un rol más cercano al de proveedor de infraestructura digital integrada, compitiendo no sólo con operadores tradicionales sino también con plataformas globales orientadas a automatización y servicios cloud.

La hoja de ruta incluye expansión sobre la Costa del Pacífico, nuevas inversiones en Argentina y Chile, y más redundancia en nodos estratégicos. Ese punto puede volverse especialmente relevante para hyperscalers, fintechs, empresas de IA y organizaciones que empiezan a demandar redes preparadas para cargas de datos mucho más intensivas.

El desafío, ahora, será convertir la promesa técnica en adopción real. Porque aunque el concepto de Network-as-a-Service lleva años circulando en la industria, todavía son pocas las implementaciones regionales a escala. Y en América Latina, donde conviven infraestructura desigual, regulaciones fragmentadas y presupuestos ajustados, la ejecución pesa más que el discurso.

Lo que queda claro es que la conectividad empieza a correrse del modelo estático de “circuitos contratados” hacia uno más dinámico y automatizado. Y eso puede cambiar bastante más que la forma en que se administran las redes.