El partido que se juega afuera de la cancha

Escribe Gustavo Moussalli, SVP Oracle NetSuite América Latina

Cada cuatro años, el fútbol se convierte en el centro de la conversación mundial. Durante semanas, cientos de millones de fans analizan formaciones, estadísticas, tácticas y el desempeño de los jugadores. La tecnología aplicada al día del partido también cobra protagonismo: la inteligencia artificial para el análisis de los encuentros, las cámaras de alta precisión para el VAR, los sensores de seguimiento de jugadores y los modelos predictivos se han convertido en parte integral de un deporte cada vez más impulsado por los datos.

Pero esa es solo una parte de la historia. Una transformación igualmente profunda está ocurriendo más allá del torneo: la forma en que los clubes, las selecciones nacionales y las organizaciones deportivas gestionan sus operaciones.

El fútbol ha evolucionado hasta convertirse en una industria global compleja. Hoy, un solo club puede administrar cientos de empleados, múltiples equipos y academias juveniles, alianzas comerciales internacionales, derechos de transmisión, operaciones de venta física y online, programas comunitarios, estadios multipropósito y millones de interacciones con aficionados en todo el mundo.

La complejidad del negocio ha crecido mucho más rápido que muchas de las estructuras administrativas que lo respaldan.

Durante años, la innovación tecnológica en el fútbol se centró en responder una pregunta: ¿cómo podemos ayudar a un equipo a ganar más partidos? Hoy está surgiendo una pregunta aún más relevante: ¿cómo podemos ayudar a que la organización opere mejor dentro y fuera de la cancha?

Si la primera ola de tecnología consistió en utilizar los datos para comprender mejor a los jugadores y su rendimiento, la segunda consiste en utilizar los datos para comprender mejor a las organizaciones.

Esto implica integrar la información financiera, comercial y operativa; automatizar procesos; mejorar la planificación; fortalecer la gobernanza y la transparencia; y brindar a los directivos una visión integral de cómo funcionan sus organizaciones. El objetivo es construir instituciones más sólidas y resilientes, capaces de aprovechar el éxito deportivo para impulsar un crecimiento sostenible a largo plazo.

Esta evolución ya está en marcha en distintos mercados. En toda América Latina, numerosos clubes de fútbol y selecciones nacionales están modernizando sus operaciones para fortalecer la gobernanza, mejorar la gestión financiera y apoyar la expansión de sus actividades. Incluso las organizaciones sin fines de lucro que utilizan el deporte como herramienta de inclusión social enfrentan desafíos similares al coordinar programas en varios países y depender de información integrada para tomar mejores decisiones.

En este contexto, las plataformas de gestión empresarial impulsadas por inteligencia artificial se están convirtiendo en un recurso cada vez más estratégico. No sustituyen la experiencia de los directivos, entrenadores o administradores. Por el contrario, les permiten dedicar menos tiempo a recopilar información y más tiempo a tomar decisiones bien fundamentadas.

Cuando el torneo de fútbol más importante del mundo llegue a su fin, las conversaciones seguirán girando en torno a los goles, las grandes figuras y los momentos inolvidables. Sin embargo, una parte igualmente importante del futuro del deporte seguirá definiéndose lejos de las cámaras: en las decisiones que toman las organizaciones que están detrás del juego.

Los campeonatos se ganan en la cancha. Pero la sostenibilidad a largo plazo y el futuro del fútbol se construyen todos los días, fuera de ella.

(*) Gustavo Moussalli: SVP de Oracle NetSuite para América Latina