Opinó el mercado local sobre la venta de música online
Por Nayla Simeone | Samanta Cuglia 24 de Enero de 2007El modelo de distribución tradicional de la música, basado en el soporte físico y la radio, está destinado a transformarse en el mediano o largo plazo. El desarrollo de la tecnología propone nuevos accesos y formas de escuchar música. ¿El mercado del CD está en descenso? ¿La industria musical está en crisis? Canal AR dialogó con Javier Fainzaig, presidente y fundador de Faro Latino, Iván Talkowski, quien está a cargo de Zapmusica, y Pablo Morales, director de la división Entretenimiento de Musimundo, quienes opinaron del tema y brindaron sus percepciones del panorama local
La semana pasada, Canal AR le acercaba una nota en la que se destacaba que, según el informe anual de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI), las ventas de música digital a través de Internet y de los celulares se duplicaron durante 2006 (ver nota). A lo largo del año que acaba de culminar se descargaron en todo el mundo 795 millones de canciones de casi 500 sitios de 40 países. La venta online de música supone el 10% del total del mercado de la música. (Ver informe Digital Music Report 2007). Sin embargo, sólo en 2005 se descargaron en el mundo 20.000 millones de temas en forma ilegal.
Este año se organizó en Argentina el encuentro de la Asociación Argentina del Derecho del Entretenimiento, evento del que participó Shira Perlmutter, vicepresidente ejecutiva de Políticas Legales Globales de IFPI, quien explicó que la industria de la música, una vez más, está en proceso de transformación, y que el desarrollo de la tecnología propone nuevos accesos y formas de escuchar música. “La industria se encuentra en un período de transformación y lentamente está resurgiendo de sus cenizas. Los primeros números de las ventas digitales son una luz de esperanza al final del túnel”, destacaba en su visita al país en noviembre de 2006. Así explicó que el modelo de distribución tradicional de la música, basado en el soporte físico y la radio, está destinado a cambiar hacia un modelo de licencias. Así se puede deducir que, desde que la distribución de la creación intelectual ya no está sujeta a objetos materiales (libros, discos, CDs), la propiedad intelectual ha dejado de ser equivalente a la propiedad mueble o inmueble, y por tanto no puede ser tratada de la misma manera.
Así el debate se centra en la lucha (o no) contra la piratería, en nombre de la protección de los derechos de la propiedad intelectual, para lograr salvar a la industria; en la transformación del modelo de negocios, y en la caída de las ventas de CDs a nivel mundial.
En Argentina ya existen 4 tiendas de música digital online: Zapmusica, Ubbimusica, 10Musica y FaroLatino. Si bien llegaron a 608 millones y medio de temas las descargas ilegales de 2006, según la Cámara Argentina de Productores de Vidiegramas y Fonogramas (CAPIF), aún no existe una cifra oficial respecto a las ventas locales de música digital a través de Internet. Canal AR dialogó con Javier Fainzaig, presidente y fundador de Faro Latino, Iván Talkowski, quien está a cargo de Zapmusica, y Pablo Morales, director de la división Entretenimiento de Musimundo, quien estima lanzar el portal de música online en marzo de este año.
Llamativamente, Morales explicó que a su criterio el mercado de la música no va para abajo. “Esa tendencia se da en los países industrializados que ya han avanzado con la cibercultura y que tiene un poder adquisitivo alto, no es el caso de Argentina. El país tiene dos detalles: ni el mercado de música estuvo tan maduro, ni tenemos poder adquisitivo tan alto. Entonces, mientras en otros países las ventas de CDs caen, en Argentina, siguen creciendo. La gente valora el CD como formato. Y también hay que evaluar cuánta gente cuenta con banda ancha, notebook, reproductores MP3, etc. El mercado local del CD sigue y seguirá creciendo a tazas de dos dígitos por varios años todavía. Si en Europa se calcula 7 años para se migre al nuevo modelo, en Argentina hay que calcular entre 10 o 12”.
Respecto al desarrollo de las ventas online de tracks, explicó: “Lo fundamental es bajar el precio del track, en eso debe colaborar las discográficas. Después deberíamos buscarle alguna forma para que el cliente sea amigable a bajar el track digital. Hay algo que es llamativo, el track legal tiene mejor calidad de sonido que el pirateado, el usuario lo reconocen pero no lo paga”. Respecto al cambio en el modelo, destacó: “Cuando compras un tema por Internet o un CD, no sos dueño del contenido, sos dueño del soporte y de utilizarlo para escuchar el contenido en forma privada, no lo podes copiar las veces que vos quieras tampoco. Eso hay que entenderlo, y es parte del recambio tecnológico. Se va migrando”.
Fainzaig, el titular del portal FaroLatino, que actualmente comercializa música a través de Internet, destacó que “las expectativas durante 2006 estuvieron centradas en la difusión más que en la venta en sí misma”, y explicó que para fines de 2007, las ventas digitales pueden comenzar a mostrar una tendencia un poco más interesante desde lo económico, a media que se vayan reemplazando los viejos reproductores (TVs, equipos de audio, celulares, etc.) por una nueva generación (interconectados). Esto va a permitir un cambio en la forma en que se comercializan los derechos de reproducción que tal vez, de alguna forma, debería haberse dado con el reemplazo de los vinilos por los CDs. Cuando alguien adquiría un CD entre otras cosas, aparte del plástico, compraba el derecho de reproducir en forma privada una canción. Ese derecho no queda restringido al soporte material (por lo menos yo no vi ningún vinilo o CD que diga lo contrario) y por lo tanto es posible que los sellos discográficos deberían haber puesto lugares de canje en que uno pagase “solamente” un gasto por cambio de soporte (entrego mi viejo vinilo más x cantidad de pesos y me llevo mis viejas canciones ya compradas antes pero en el CD). Esto no se dio y la gente ya pagó tantas veces por el mismo producto que no queda muy claro de qué se habla cuando se combate a la piratería. Yo creo que las personas una vez que cuenten con aparatos portátiles y hogareños capaces de compartir su biblioteca de música y videos (las personas comprarían un único derecho de reproducción privada para todos sus aparatos) sentirán que vale la pena comprar y no adquirir de forma ilegal el contenido que quieran disfrutar”.
Por último, Talkowski, explicó respecto al mercado local, que las ventas de Zapmusica van en ascenso de la mano de la cantidad de suscriptores. Esa masa de suscriptores, si bien aumenta paulatinamente cada mes, ha subido también con algunos saltos en los casos de promociones. “2006 fue un año de inicio en el cual no teníamos conocimiento sobre cómo respondería el mercado, puesto que estábamos iniciándolo y mediante un modelo particular (venta de tracks “a la carta”). Sin dudas la cantidad de visitas, usuarios habituales y suscriptores fueron muchísimos más de los que podríamos haber imaginado. Suponemos que de la mano del aumento de conexiones a banda ancha que se viene dando en nuestro país, esto crecerá y favorecerá a las tiendas online como la nuestra”.













