Incubacén, convertir el conocimiento en aplicaciones productivas

Por Leandro Piñeiro
En la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA funciona una incubadora de proyectos para impulsar la formación de empresas tecnológicas. Leandro Roldán, coordinador general de Incubacén, comentó los inicios y la evolución de esta grata experiencia para el sector científico-tecnológico. Estaciones de procesamiento de video en tiempo real y desarrollos en data-mining, son algunos de los proyectos involucrados.

Durante la etapa post crisis económica, allá por el año 2003, comenzó en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, un proyecto de transferencia tecnológica que pasaría a llamarse Incubacén. Se empezó a hablar formalmente de incubadora cuando, con un aporte económico brindado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, a partir de un subsidio ARN Incubadoras administrado por el FONTAR, se pudieron hacer las oficinas, equiparlas y contratar el personal.

La incubadora fue pensada como una alternativa de desarrollo profesional para aquellos estudiantes o graduados de la facultad que no deseaban insertarse en el sistema científico y que buscaban otra opción relacionada al emprendimiento de un negocio. Para ese entonces, no había materias que explicaran términos como "cashflow", "plan de negocios" o "estrategia de marketing", por lo que Incubacén surgió para llenar ese espacio faltante.

Según Leandro Roldán, coordinador general de Incubacén, la incubadora ha recibido un fuerte impulso por el trabajo emprendido por Laura Pregliasco, secretaria adjunta de Investigación Científica y Tecnológica, como responsable de los mecanismos de transferencia tecnológica de la facultad. "Empezamos con 18 proyectos en el año 2006 y actualmente quedaron 8 que siguen en marcha. Muchos se dieron cuenta que lo que presentaron no era para un emprendimiento o les hacía falta desarrollarlo", aseguró Roldán.

Los proyectos y el proceso de incubación

El funcionamiento de la incubadora es muy sencillo: "Lo que buscamos al principio son ideas/proyectos. Nos interesa más la idea que todo el desarrollo del plan de negocios. Para eso realizamos convocatorias continuas. Aquellos proyectos que tengan como finalidad realizar un emprendimiento o ser una unidad de negocios de una empresa ya construida, son los que entrarían en preincubación". El proceso de preincubación consiste en tomar una idea y brindarle servicios como talleres, tutores para armar lo que se denomina "plan de negocios". Una vez presentado el plan, la incubadora se encarga de generar oportunidades con las instituciones con las cuales tiene alianzas, para que los proyectos consigan recursos. La preincubación dura entre seis u ocho meses.

Los proyectos que consiguen recursos son los que pasarían a la etapa de incubación. En esa etapa la incubadora brinda más servicios, relacionados con la posibilidad de un espacio físico para operación, sala de reuniones, personal para tareas administrativas y apoyo en las gestiones. Según Roldán: "Les damos las primeras herramientas para hacer un balance más justo entre lo que es riesgo e inversión inicial. La intención es que, con nuestras herramientas, el proyecto tenga una tasa de mortalidad menor que si lo desarrollaran por su propia cuenta".

Entre los proyectos que pasan a incubación se destaca uno, desarrollado por graduados, que trabaja con tecnología GPU. "El emprendimiento consiste en desarrollar una estación de procesamiento de video en tiempo real para su utilización en situaciones que demanden post-procesamiento de video de alta calidad en plazos de tiempo altamente exigentes (productoras multimediales, agencias de publicidad, canales de televisión). Esta estación de trabajo (llamada tentativamente GMOL, por GPU Multimedia Lab), esta basada en las ultimas tecnologías de gráficos 3D, que permiten utilizar la placa de video de una PC como una poderosa unidad de cálculo, varias veces mas rápida que un microprocesador convencional, y esto sin la necesidad de incurrir en inversiones elevadas. La combinación de esta tecnología con el uso de software de código abierto y hardware estándar nos permiten ofrecer un producto que combina prestaciones profesionales, gran capacidad de actualización y bajos costos", aseguran los propios desarrolladores en el portal de Incubacén.

El otro proyecto interesante, y también a punto de ser incubado, trata sobre Data-Mining, una tecnología que permite obtener información a partir del procesamiento de extensas cantidades de datos. "Son dos investigadores de esta facultad y dos alumnos. Lo que ellos tienen es un alto costo de oportunidad, por eso están viendo como toman el tiempo necesario para armarse como empresa. Ese el mayor desafío y están trabajando en esa línea". El proyecto que ya está en incubación corresponde al área de robótica: "Se está por entregar un equipo al Ministerio del Interior para manipular elementos peligrosos. También tenemos muchos proyectos orientados a lo que es biotecnología, geología, química", manifestó Roldán.

Los proyectos pueden estar en incubación de 2 a 3 años ya que al tratarse de negocios, las cuestiones comerciales pueden demorarse por diversas situaciones. Roldán se encargó de aclarar que la preincubación no tiene costos para los graduados de la facultad, ya que es un servicio para su comunidad. "El periodo de incubación tiene costo, recién cuando comienzan a vender el producto, tienen que empezar a devolver a la incubadora algo proporcional por todo lo que se invirtió en este proyecto desde sus comienzos. Esto tiene como finalidad mejorar el nivel de servicios para otros proyectos".

Hacia una economía basada en el conocimiento

Para finalizar, Roldán sintentizó el objetivo final de Incubacén, que va mucho más allá de brindar un servicio: "Con esta herramienta la facultad toma un compromiso fuerte con la comunidad y con esto pretende generar, además de las producciones, mano de obra calificada. Con este proyecto apuntamos a tener, a largo plazo, una economía basada en conocimiento. Queremos generar productos que le sirvan a la región, que se pueda exportar y que genere divisas para el país".

A nivel nacional, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales representa aproximadamente un 20% de las publicaciones científicas. A nivel internacional es una institución que tiene gente dedicada exclusivamente a la investigación, con un potencial de innovación elevado. Sabiendo que hay un entorno de generación de conocimiento y que en una esquina del segundo piso del pabellón II de la Facultad funciona una incubadora de proyectos con base tecnológica, habrá que animarse a dar un paso más para convertir ese conocimiento en aplicaciones productivas.


Más información: www.incubacen.fcen.uba.ar.