“Estamos preparados para enfrentar la crisis”

El presidente de la CESSI hizo hincapié en que la facilidad para adaptarse a los cambios y la creatividad de las empresas locales allanará el camino para generar nuevas oportunidades

En el marco de la presentación de la nueva composición de la Comisión Directiva de la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (CESSI), su presidente Miguel Calello hizo un balance del primer año de su gestión, al tiempo que analizó los desafíos y oportunidades que presenta la actual crisis financiera. Y también tuvo tiempo para hablar de los puntos más sensibles del sector.

"Depende de nuestras empresas el ofrecer servicios de alto valor"

En primer lugar, el ejecutivo afirmó que la imagen de la Cámara se ha visto fortalecida, en gran parte gracias a las diversas iniciativas que vienen impulsando para fortalecer a esta industria, como el caso del proyecto "Control F", el Megaplan de formación profesional en informática que lleva adelante junto al Gobieno Nacional (ver nota).

Durante 2007, la CESSI llevó a cabo una depuración de socios con licencias prolongadas que no participaban de las acciones de la asociación empresaria, que no le impidió aumentar el número de socios: el año pasado contabilizaba unos 297, y según sus últimas estimaciones, alcanzaron los 357.

Una coyuntura muy particular

Sin vacilar, Calello sostuvo que "estamos viviendo una crisis" diferente a la de 2002, cuando la solución pasaba por recurrir al mercado exterior, obteniendo beneficios con mucha rapidez. Algo impensado hoy en día, que obliga a buscar otros caminos.

Sin embargo, afirmó que la experiencia de aquellos años "nos sirve para saber cómo manejarnos", y que “la adaptación al cambio y la creatividad” de las compañías informáticas locales van a ayudar a generar nuevas oportunidades. "Una de las claves para salir de la crisis es la asociatividad entre las empresas, y que las cámaras continúen trabajando de forma conjunta".

La inestabilidad financiera y bursátil golpeará en tres sentidos: la postergación de las decisiones de compra, sobre todo de parte de firmas extranjeras; la cancelación total o parcial de contratos, y por último, empezará a afectar a la cadena de pagos.

El vaso medio vacío

Pese a que el ejecutivo se mostró confiado en que la industria está suficientemente capacitada para sortear la crisis, también es conciente de las dificultades y trabas internas que tiene por delante, como la falta de acceso a financiamiento. "Un enorme porcentaje de la inversión se hace a través de capital propio. Tenemos que trabajar en la constitución de capitales de riesgo. Esta industria necesita inversión, no necesita crédito".

Por otro lado, reclamó un cambio de la actitud por parte del Estado: “Si esta industria es clave para el Gobierno, y la que más ha crecido en los últimos años, lo único que falta es que le compren. Tiene que entender que el gasto en tecnología local es una inversión”.

En este sentido, apuntó contra las universidades, al señalar que las casas de estudio "no están para proporcionar servicios que compitan con el sector privado, sino para formar capital humano". Y a su vez, demandó “neutralidad tecnológica” en las compras de parte de los entes gubernamentales, a fin de defender la propiedad intelectual y la inversión en I+D.

"Defendemos a la empresa local, sin importar su bandera. O sea, a aquella que está afincada en el país y participa del ecoclima de la industria. No queremos defender a las empresas golondrina. A partir de esta crisis, vamos a ver las que vinieron solamente a aprovechar la mano de obra barata”, concluyó.


Más información: www.cessi.org.ar.