Empresarios denunciaron haber quedado afuera de la licitación del boleto único
Por Pablo Comuzzi - pabloc@canal-ar.com.ar 13 de Mayo de 2009Argumentaron que las condiciones para participar son muy elevadas, por lo que es prácticamente imposible que una PyME argentina pueda participar. Reconocieron que les “cayó como un baldazo de agua fría”
La puesta en marcha de la tarjeta única para viajes de subtes, colectivos, trenes y premetro, que sería la solución a la falta de monedas, continúa levantando polvareda. En primer lugar, el sistema no fue habilitado dentro de los 90 días que anunció la presidenta Cristina Fernández (ver nota), y ahora se le suma las críticas de los empresarios del sector, que denuncian no poder participar del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) por las elevadas condiciones que presenta.

El Banco Nación hasta el momento convocó a cuatro de las cinco licitaciones y espera presentar la quinta esta semana, informó Diario Perfil. Sin embargo, el presidente de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas (CADIEEL), Claudio Kramer, sostuvo que "hay una cantidad importante de condicionantes al oferente que hacen que la participación directa de las PyMEs argentinas sea imposible".
El ejecutivo precisó a la agencia DyN que una de las exigencias del pliego 4, que corresponde a las máquinas validadoras de las tarjetas, consiste en que la empresa interesada debe validar un patrimonio neto mínimo de 15 millones de dólares. De esa forma, "la pequeña y mediana industria argentina estaría casi afuera de carrera", agregó.
Cambiaron las reglas de juego
Javier Tomadoni, vocero de Coin Control, firma que instaló el sistema de tarjeta electrónica en la línea 68 (ver nota), expresó a Canal AR que estuvieron en contacto con la gente de servicios del Banco Nación durante los meses previos y posteriores a la presentación oficial del proyecto, proporcionándoles información y asistencia técnica. En las reuniones siempre se les planteó que el deseo de la Presidenta era que las PyMEs argentinas se hicieran carga de la puesta en marcha del sistema.
Sin embargo, la licitación refleja una realidad muy diferente: Se les exige a las empresas oferentes un patrimonio de US$ 15 millones, cuando en promedio disponen como máximo de unos US$ 3 millones, y se estableció un precio de 200 mil pesos para el pliego. Y si bien tienen la posibilidad de conformar una UTE (Unión Transitoria de Empresas) para alcanzar la primera cifra, Tomadoni señaló que “no hay empresas en el mercado con esa capacidad. Si alguna compañía se presenta, lo hace para importar dispositivos y soluciones”.
El ejecutivo reconoció sentirse sorprendido por la situación: “Lo primero que se dijo era que iba a ser para las PyMEs argentinas, así que nos fuimos preparando para eso. Esto nos cayó como un baldazo de agua fría”.
- ¿Por qué crees que el Gobierno decidió imponer esos requisitos?
- Como mínimo, se subestima a la industria nacional, y no se la protege. Ningún funcionario del Estado se tomó el trabajo de ir a ver cómo funcionan los 4 sistemas que instalamos. Presentamos una carpeta, y nadie fue hasta la línea 68, que está en Once, ni a Río Gallegos, Río Grande o Comodoro Rivadavia, a ver cómo opera nuestro sistema.













