Continúa la repatriación de científicos argentinos radicados en el exterior
14 de Julio de 2009La ingeniera agrónoma Lucrecia Brutti es una de los 5 investigadores que volvieron al país y se incorporaron al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. “Esta es mi casa y me siento en lo mío”, dijo
En el marco del Programa de Recursos Humanos (PRH), que se encuentra bajo la coordinación de la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica, un total de 9 científicos argentinos fueron repatriados y relocalizados en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

Esta iniciativa comprende dos líneas de acción. Por un lado, ayuda a investigadores que residen en el exterior a regresar a Argentina, y por otro, los reubica en distintas regiones del país. El objetivo final es fortalecer la capacidad de distintas áreas tecnológicas estratégicas, mediante la reincorporación de personal altamente capacitado.
Una de las científicas que pudo regresar gracias al PRH fue la ingeniera agrónoma Lucrecia Brutti. Tras pasar diez años en Chile, volvió a formar parte del staff del INTA, organismo en el que se desempeñó hasta 1999, cuando junto a su marido y sus tres hijas emigraron al vecino país.
Brutti relató a Canal AR que dejar Argentina no fue una decisión sencilla, teniendo en cuenta que toda su vida y afectos estaban acá. Por ese entonces, tenía una casa en Parque Leloir, a diez cuadras de su trabajo, sus niñas estudiaban en colegios de la zona, y un hermano suyo vivía en Hurlingham. El problema era que estaba casada con un chileno que quería volver a su país. “Por eso me fui. La verdad es que yo no tenía ganas de irme”.
Se radicaron en Santiago. Él se incorporó a una empresa intermunicipal, mientras que ella se abocó a temas relacionados al medioambiente y trabajó en la Universidad de Chile y la Universidad Mayor. Pese a los sinsabores del cambio, afirmó que “fue una experiencia buena y enriquecedora”, tanto en el plano laboral como humano.
No obstante, el fallecimiento de su marido en 2004 representó un punto de inflexión. “Ahí tuve certeza de que iba a regresar”. Se contactó con responsables del INTA, para sondear qué posibilidades había para su regreso. Sin embargo, tuvo que esperar que las condiciones fueran propicias, ya que tenía a su cargo a sus tres hijas y la manutención de un hogar. “Tenía que volverme con algo seguro”.
El momento llegó en marzo de este año, cuando la Agencia aprobó un proyecto de balances de carbono y nitrógeno en suelos sometidos a altos procesos de agriculturización. Se reincorporó a la sede del INTA en Castelar, y lentamente, a su anterior ritmo de vida y afectos. “Me cuesta todavía. Extraño muchas cosas que acá son distintas. Los países son cercanos pero los hábitos son distintos. Igualmente, esta es mi casa y me siento en lo mío”.
Fortalecer el ecosistema científico productivo
El Programa de Recursos Humanos está dirigido a universidades e institutos abocados a realizar estudios científicos y tecnológicos. Según datos oficiales, beneficia a 46 instituciones, a las que otorga hasta 45 mil pesos por investigador. El dinero se destina a los gastos de radicación, adecuación de infraestructura y compra de equipamiento. La Agencia financia el 80% de su sueldo durante el primer año, el 60% el segundo, el 40% el tercero, y el 20% el cuarto.
En el caso del INTA, la Agencia adjudicó 5.568.000 pesos para la repatriación y relocalización de 18 científicos y las becas de formación doctoral de otros 16. Hasta el momento, se incorporaron al instituto 5 profesionales provenientes de Estados Unidos, Canadá, Chile, Francia y Alemania, y otros 4 investigadores fueron relocalizados en regiones prioritarias.
Más información: www.inta.gov.ar, www.agencia.gov.ar.













