La Justicia coreana pide el arresto del heredero de Samsung

Lee Jae-yong, vicepresidente de la compañía, es sospechado de corrupción y tráfico de influencias en el escándalo que sacudió al país y le costó el cargo a su presidenta.

La Fiscalía surcoreana solicitó una orden de arresto contra el heredero y presidente de facto del imperio Samsung, Lee Jae-yong, sospechado de soborno en el mega escándalo de corrupción política que le costó el puesto a la presidenta Park Geun-hye.

Lee Jae-yong, vicepresidente de Samsung

En concreto, el ejecutivo de 48 años está acusado de realizar donaciones millonarias a la fundación de una la amiga de la presidenta, Choi Soon-il –la "Rasputina" coreana– a cambio del visto bueno del gobierno para la fusión entre dos subsidiarias.

El pedido de la Fiscalía llegó este lunes, luego de que Lee Jae-yong fuera interrogado la semana pasada por una comisión independiente durante 22 horas. Ahora, el tribunal de Seúl deberá decidir si emite la orden de arresto o no de uno de los hombres más poderosos de Corea. Las acciones de Samsung ya sintieron el golpe.

Jay Lee, la Rasputina y un duro golpe a la economía

"Jay" Lee es el hijo del presidente de Samsung, Lee Kun-hee, quien dio un paso al costado luego de sufrir un ataque al corazón en 2014. El joven ejecutivo es quien posee el control real de la compañía y el sucesor oficial del imperio fundado por su abuelo, Lee Byung-chul.

Mientras tanto, la "Rasputina surcoreana" está siendo juzgada por haber utilizado su relación con la presidenta para conseguir cerca de 70 millones de dólares de varias firmas surcoreanas a través de su fundación, en uno de los escándalos de tráfico de influencias y corrupción más grandes de la historia del país.

De estas firmas, Samsung fue el "donante" más generoso: le dio cerca de 17 millones de dólares a la fundación. Y según la investigación, Jay Lee aprobó personalmente cada una de esos desembolsos.

A esto se suman otros gastos irregulares. Según los fiscales, Samsung firmó un contrato de consultoría por 18,3 millones de dólares con una empresa de Choi y el dinero fue directamente para que su hija recibiera clases de equitación.

Por su parte, Samsung rechazó mediante un comunicado las acusaciones contra Lee, afirmando que "no hizo contribuciones a fin de recibir favores". Sin embargo, el golpe en la economía surcoreana podría ser desastroso ya que Samsung representa el 23% del PIB del país.

"El equipo de investigación ha concluido que hacer justicia era más importante que el posible impacto que la detención podría tener en la economía nacional", declaró un vocero de la fiscalía, según Reuters.


Más información: www.samsung.com.

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