América del Sur y la nueva geopolítica digital: el rol estratégico de los Data Centers
1 de Abril de 2026Escribe Gabriel del Campo, Chief Revenue Office – Datacenter de Cirion Latam
Los data centers ya no son cuartos de servidores. Es la nueva geografía del poder. En el Día Internacional del Data Center, la reflexión sobre el papel de estas infraestructuras en América del Sur adquiere una dimensión geopolítica inédita: lo que antes se percibía como soporte tecnológico hoy se consolida como un activo estratégico, capaz de redefinir la posición de la región en el mapa global de la economía digital.
La acelerada expansión de la inteligencia artificial, la nube y la digitalización de sectores clave está impulsando la demanda de capacidad de procesamiento y de almacenamiento. Las proyecciones son contundentes: el mercado global de data centers crecerá entre un 19% y un 22% anual hasta 2030. En este escenario, América del Sur emerge como un territorio de oportunidad, con un consumo digital en ascenso, una conectividad en expansión y una matriz energética con una fuerte presencia de fuentes renovables.
Argentina, Brasil, Chile, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela ya muestran señales de transformación. La región está transitando de mercados aislados a una red distribuida de infraestructura digital, donde la proximidad a los usuarios y la baja latencia se convierten en ventajas competitivas. El caso del data center BUE1 en Buenos Aires es ilustrativo: con 7 MW de capacidad, 815 racks y acceso a más de 100 carriers, se posiciona como el nodo de interconexión más estratégico del Cono Sur.
La presión de las cargas de trabajo de IA, que multiplican entre tres y cuatro veces la densidad energética de los Data Centers, obliga a las compañías a diseñar soluciones sostenibles y resilientes. La expansión de la nube y la necesidad de arquitecturas distribuidas refuerzan la idea de que el futuro será interconectado, escalable y regionalmente integrado.
No obstante, los desafíos son significativos. El acceso confiable a la energía eléctrica, la transmisión, el licenciamiento y la previsibilidad regulatoria son factores críticos que pueden acelerar o frenar el desarrollo. En este punto, la presencia de socios locales con conocimiento del entorno se convierte en un diferencial para los actores internacionales que buscan expandirse.
Cirion Technologies es un ejemplo de cómo la región se prepara para capitalizar esta oportunidad. Con operaciones en siete países y expansiones en Santiago, Lima, Quito, Buenos Aires, São Paulo, Río de Janeiro y Bogotá, la compañía apuesta por ecosistemas digitales densos y escalables, capaces de acompañar la evolución tecnológica y la llegada de hyperscalers y service providers globales.
La conclusión es contundente: quien controle la infraestructura digital, controla el ritmo del desarrollo. En América del Sur, este proceso no es una tendencia lejana —es una ventana que ya está abierta. Garantizar energía, regulación y resiliencia no es solo una condición técnica: es una decisión política y económica que determinará si la región lidera su propio futuro digital o simplemente lo aloja para otros.
(*) Gabriel del Campo: Chief Revenue Office – Datacenter de Cirion Latam












