La brecha de habilidades en ciberseguridad es ahora un riesgo de negocio
9 de Septiembre de 2026Escribe Melonia da Gama, directora de Entrenamiento y Programas de Capacitación de Fortinet
La brecha de habilidades en ciberseguridad ya no es un simple problema de vacantes sin cubrir. Hoy se ha convertido en un riesgo estratégico que condiciona la capacidad de las organizaciones para defenderse frente a un panorama de amenazas cada vez más complejo e impulsado por inteligencia artificial (IA).
El más reciente reporte de Fortinet sobre la brecha de habilidades de 2026 revela datos alarmantes: el 71% de las organizaciones encuestadas afirma que esta escasez representa un peligro adicional para su operación, y el 86% sufrió al menos un incidente de seguridad en el último año debido a este déficit. Además, más de la mitad de las filtraciones (56%) se atribuyeron directamente a la falta de personal calificado.
Estos hallazgos confirman una realidad ineludible: la falta de talento en ciberseguridad dejó de ser un reto de fuerza laboral y se convirtió en una amenaza latente para la continuidad del negocio. A medida que los cibercriminales utilizan la IA para automatizar ataques y aumentar su velocidad y nivel de sofisticación, las empresas necesitan expertos capaces de contenerlos. Adquirir la tecnología de última generación es inútil si no se cuenta con el personal capacitado para desplegarla y gestionarla. La falta de especialistas experimentados compromete gravemente la resiliencia operativa, la viabilidad del negocio y la responsabilidad ejecutiva de cualquier organización.
¿Por qué solo la tecnología no es suficiente?
Aunque la mayoría de las empresas sigue invirtiendo en IA, automatización y plataformas de seguridad avanzadas, estas herramientas continúan dependiendo del factor humano. La IA debe entenderse como un multiplicador de la fuerza laboral, jamás como su reemplazo.
Si bien las expectativas en torno a las soluciones de ciberseguridad impulsadas por IA son altas, su implementación conlleva sus propios desafíos: cuanto más sofisticada es la tecnología que adopta una empresa, más profesionales especializados se requieren para administrarla, lo que nos devuelve al problema de origen.
Para romper este ciclo, las organizaciones deben extender el alfabetismo en IA más allá del equipo de seguridad. Tanto el área de TI como los desarrolladores y los líderes de negocio deben comprender cómo funcionan estos sistemas, qué vulnerabilidades introducen y cómo mitigarlas. Desarrollar un equipo capacitado permite aprovechar las ventajas de productividad que ofrece la tecnología sin asumir riesgos innecesarios.
Ciberresiliencia es resiliencia humana
La forma más efectiva de abordar esta brecha es mediante la educación continua, la capacitación y la actualización constante de los colaboradores. El factor humano sigue siendo el eslabón más débil y el principal vector de entrada para los ciberataques. Ante tácticas cada vez más avanzadas de phishing, ingeniería social y robo de credenciales asistidos por IA, los empleados deben estar preparados para identificar y responder a estas amenazas en tiempo real.
Las empresas que están marcando la diferencia son aquellas que entienden que la ciberseguridad no es tarea exclusiva del equipo técnico. Desarrollar una fuerza laboral preparada es hoy una prioridad estratégica que exige una estrecha colaboración entre los líderes de seguridad, TI, Recursos Humanos y la alta dirección.
Las organizaciones ya no pueden permitirse pensar en las habilidades de ciberseguridad como un problema de contrataciones únicamente. Construir ciberresiliencia exige una inversión constante y equilibrada en personas, tecnología y conocimiento. Aquellas organizaciones que prioricen la capacitación y retención de especialistas hoy, serán las únicas preparadas para resistir los embates del mañana.
(*) Melonia da Gama: Directora de Entrenamiento y Programas de Capacitación de Fortinet













