Pasado, presente y futuro de Stylus

El mayorista cumplió 30 años. En sus inicios comercializaba calculadoras y ahora cuenta con 135 empleados y oficinas en varios puntos del país

A fines de la década del ochenta, Sylus comenzó a dar sus primeros pasos. Fundada por Alberto Fernández, hoy en día es uno de los principales mayoristas de informática y computación de Argentina, con 135 empleados y oficinas comerciales en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Rosario.

Sus 30 años de historia son, en gran parte, un reflejo de la evolución del consumo tecnológico en el ámbito local. La empresa comenzó a trabajar con máquinas de escribir y calcular, y hasta el ´87 se dedicó a la fabricación de las computadoras nacionales TI 99 y el desarrollo del concepto de distribución "mayorista" para las Dream Commodore 64, las PC de Texas Instruments, DTK y luego las primeras IBM PC.

Luego, con los noventa llegó el apogeo de las impresoras láser y la evolución hacia el segmento de equipos portátiles. Y con la compra de Acer (en el ´97) se inició la transición al modelo de mayoreo multimarca, vigente en la actualidad.

Canal AR dialogó con Daniel Gutiérrez, vicepresidente de Stylus, quien se refirió a los desafíos que tiene por delante la firma, y analizó el particular momento que atraviesa el país y los problemas en la cadena de pagos.

El ejecutivo afirmó que el mercado impone su propia dinámica, por lo que no pueden tomarse un respiro. "Es por ello que continuamente pensamos en sumar nuevos proveedores que permitan aumentar la oferta y agregar valor, y trabajar con nuestros actuales partners para ser su mejor opción en canalizar sus productos".

-¿Cuáles son los principales desafíos que tienen por delante?

-El principal desafío es generar valor. No implica únicamente tener una solución para determinado segmento de productos, sino también generar valor en la cadena de pagos con nuestro crédito, ayudando en la logística y colaborando financieramente. Los fabricantes colocan los productos en el exterior para que los canales seamos los importadores, ahorrándoles el costo financiero y minimizando el riesgo país. El valor agregado empezó a ser este más que cualquier otro.

-¿Las ventas por Internet se constituirán en un nuevo canal que los obligará a replantear su estrategia de negocios?

-En mayor o menor medida, todos estamos avanzando en esta propuesta. Es una herramienta poderosa, pero no más que eso, ya que sin todo lo demás no sirve.

-¿Qué lectura hacen de la actual situación que está atravesando Argentina?

-Es una situación delicada. Creo que el problema existe y la recomposición no se hace por decreto o por Ley del Congreso. Será mucho más lento que eso, por lo cual la situación repercutirá, al menos, los próximos 3 meses. Las ventas en general se mantuvieron a pesar de la situación, lo que nos mantuvo un tanto aislados del problema, más allá de los innegables problemas de logística.

-¿En qué estado se encuentra la cadena de pagos?

-El hecho de que las tasas de interés se triplicaran en pocos meses hace del crédito un valor inapreciable, y por lo tanto, más restringido. Fruto de ello se generaron atrasos en pagos, postergaciones y solicitudes de plazos más largos. Esta situación seguramente se pondrá un poco más dura en los próximos meses y podría normalizarse para fines de 2008.

-¿Qué actitud tomaron ustedes?

-Nuestra actitud fue conservadora, premiando la constancia y puntualidad, y exigiendo garantías adicionales en aquellas cuentas de comportamiento menos fiel. Para el caso de nuevas cuentas, el nivel de requisitos es superior en esta instancia. Tratamos de colaborar con nuestros clientes, acompañándolos en este momento tan complejo.


Más información: www.stylus.com.ar.