Reflotó el debate sobre la concentración en las telecomunicaciones
Por Pablo Comuzzi - pabloc@canal-ar.com.ar 2 de Marzo de 2010La idea del Gobierno Nacional de estatizar Telecom puso en el centro de la escena el problema en torno a la falta de competencia en dicho mercado. Este medio dialogó con un experto en la materia, que dio su opinión sobre el sector y la situación en torno a la incumbente
A fines de enero, el ministro de Planificación, Julio de Vido, dejó entrever que el oficialismo considera estatizar Telecom Argentina, en caso de que los directivos de Telecom Italia no vendan su participación en las distintas sociedades que conforman la firma en el país. Más allá de que si el Gobierno Nacional pone o no en práctica esa medida, lo que quedó en el ojo de la tormenta es la estructura nacional de telecomunicaciones.

Consultado por Canal AR Esteban Russell, ex gerente de regulación de Movistar y ex asesor de la Secretaría de Comunicaciones, explicó que el panorama actual está marcado por el crecimiento de la telefonía celular, “a pesar de sus altos precios para los sectores de consumo medio y bajo”, y la banda ancha. Y agregó que se observa una notoria caída de la telefonía fija, ya que los usuarios de alto consumo se están inclinando por los dispositivos móviles, fenómeno que hace “muchos años” se registra en los países más desarrollados.
“No obstante, no hay que olvidar que la red telefónica es usada para dar acceso a internet vía ADSL, por lo que sigue siendo un activo de enorme valor económico y estratégico para los operadores incumbentes”, aclaró. También destacó que los servicios de Internet móvil van en ascenso, a través de los módems inalámbricos para notebooks o mini laptops.
- ¿Qué lectura hace de la situación de Telecom?
- Es una situación compleja. No veo argumentos que puedan utilizarse para defender que Telefónica pueda tener participación en las dos operadoras herederas de Entel. Sin perjuicio de que la competencia real entre Telefónica y Telecom sólo se da en determinados segmentos en virtud de la división territorial ordenada por el Decreto 62/90, eso no significa que una sola compañía pueda tener casi la totalidad del market share, sin que eso sea un peligro real para la competencia.
A su vez, Russell evaluó que el panorama podría agravarse por el hecho de que en el terreno de la telefonía celular podría darse la situación de pasar de tres operadores a dos, si Personal y Movistar comparten controlante. Así, la posición de Claro se vería muy debilitada, “sobre todo si se produce el efecto de red, que consiste en que el operador mayor baje los precios de las llamadas on-net (de clientes de la propia empresa)”, generando “una estampida” de usuarios hacia el jugador más fuerte.
"Es lo que hace la Comunidad Movistar, que a pesar de haber sido prohibida por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia cuando autorizó en 2004 la fusión de Unifon con Movicom, sigue operativa y profundizando este fenómeno que resulta negativo para la competencia", agregó el ex asesor de la Secretaría de Comunicaciones.
- ¿Qué piensa de la posibilidad de que el Gobierno estatice Telecom, en caso de que la compañía no se desprenda de sus activos en Sofora, la controlante de Telecom Argentina?
- Hay muchas opciones para tener en cuenta, ésa es una posible. Lo que es claro es que debe haber un proceso de desinversión.
- Carrier y Asociados sostuvo que la solución no pasa por el cambio de accionistas, sino porque el Estado defina un mejor marco regulatorio para las telecomunicaciones. ¿Coincide con esta postura?
- El marco regulatorio debe ser profundizado y actualizado. La desagregación del bucle, la puesta en marcha del sistema de subsidios establecido por el Servicio Universal, generar los incentivos para que se desarrollen servicios inalámbricos móviles de voz y datos distintos a los servicios celulares, son algunos de los puntos pendientes. También debería profundizarse el control sobre los precios de la telefonía celular, sobre todo para los sectores sociales de menos recursos.












