¿Cómo adaptar tu casa para el home office?

Escribe Livia Armani, Fundadora de la startup Space Guru

El “home office” o teletrabajo solía ser un beneficio que daban las empresas algunos días por semana y que disfrutaban sólo unos pocos. La llegada del Coronavirus cambió esta modalidad para siempre. Lo que antes era un privilegio ahora es parte de la “nueva normalidad”, y la mayoría hemos adaptado nuestras rutinas al trabajo desde casa.

Con la segunda ola de virus ya entre nosotros, y las nuevas medidas anunciadas por el gobierno, el regreso al trabajo presencial se ve cada vez más lejano. De acuerdo a un informe de Adecco Argentina, casi el 60% de los empleados/colaboradores continuará con la modalidad teletrabajo durante 2021. Asimismo, una encuesta que realizó Bumeran a trabajadores de Latinoamérica sobre ventajas y desventajas del home office demuestra que el 28,5% de los consultados trabaja fuera del horario habitual y más horas que antes; y al 19,8% le cuesta desconectar y poner límites entre su vida personal y profesional.

Con este panorama de incertidumbre por delante, lo mejor que podemos hacer es controlar aquello que depende de nosotros, por ejemplo: mejorar nuestros espacios en casa para abrazar el teletrabajo de manera cómoda. Dejar de pensar en “salir del paso” y poner foco en cómo podemos optimizar nuestro hogar para generar un lugar de trabajo idóneo dentro nuestra vivienda.

Si bien esto implica algunos desafíos, tenemos varios consejos que te van a ayudar:

Generá el espacio


Si estás entre los afortunados que tienen una oficina propia en casa, probablemente solo debas hacerle unos pequeños ajustes para comodidad diaria. Si vivís en una casa con pocos metros y/o sin escritorio, vas a tener que generarlo. Primero, elegí un lugar que te parezca cómodo y adecuado y luego seguramente tengas que reorganizar el espacio y los objetos para despejar. Guardá cajas, objetos grandes que no uses a diario y hasta algún mueble que no sea útil hoy. Una solución son las bauleras inteligentes como Space Guru que te ayudarán a liberar lugar y guardar de manera segura por un tiempo. Y ahora sí, con el espacio necesario ¡manos a la obra! Vamos a organizar el home office más cómodo y agradable.

Armá un escritorio


El escritorio puede ser un mueble exclusivo para tal fin o bien, puede ser una mesa, por ejemplo, que funcione como escritorio durante el horario laboral. Lo importante es que elijamos dónde vamos a trabajar, para que podamos “empezar” a la mañana y “cortar” al final de la jornada.

Hay infinitas opciones: Comprar un escritorio que nos encante y nos sea cómodo (ojo: asegurate de que la silla entre bien debajo); usar un pedazo de la mesa del comedor; poner una tabla con caballetes, o hasta una mesita plegable si vivimos en un monoambiente. Lo importante es que tenga la altura adecuada para una silla cómoda e, idealmente, que tenga buena luz.

Silla para trabajar: la reina del home office


Cuando el home office era una vez a la semana podías restarle importancia. Pero ahora que tu silla de home office se convirtió en tu asiento diario, es fundamental que cuides tu postura. Si podemos darte un consejo: invertí en una buena silla. La mesa puede ser multifunción, pero estar 8 o 9 horas sentado en una silla incómoda puede ser muy contraproducente.

Si vas a comprar una silla tené en cuenta que sea ergonómica y que se adecúe a tu escritorio (o mesa). Caso contrario, podes adaptar la que tengas para que brinde mejor soporte: se puede comprar dispositivos para apoyar las lumbares o utilizar almohadones para lograr el confort necesario para sostener una buena postura.

Organizá tu superficie de trabajo


Es importante cuidar el orden del espacio, esto te permitirá concentrarte y evitar que la casa/oficina se vuelva un caos. Si tenés tu oficina en una habitación, es importante que al final del día cierres la puerta y “dejes” la oficina ahí dentro. Si en cambio tenés la oficina en la casa, es importante guardar todo al final del día. Podes usar una caja, un cajón o una mochila o portafolio, como si te retiraras de una oficina real. Así mantenés el orden y pasas a tu momento de vida cotidiana, además de ahorrar espacio.

Administrá bien tus tiempos y espacios


Es difícil separar la vida laboral de la vida personal cuando ambas comparten el mismo ambiente. Por eso es importante que tomes en cuenta estos consejos, que sigas horarios y rutinas, y que al finalizar el día “guardes” o “cierres” tu oficina. Aún si vivís en un mini monoambiente y solo contás con una pequeña mesita, podes cambiar el individual o el mantel y tener uno para delimitar el espacio de oficina, y uno para la vida privada. Esto ayuda a crear hábitos y asociaciones más claras y a poder delimitar los espacios con mayor claridad.

(*) Livia Armani: Fundadora de la startup Space Guru


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