¿Más exigentes e informados? El perfil del consumidor de tecnología en América Latina
21 de Mayo de 2026Escribe Nicolás Cánovas, Director General de AMD para Latinoamérica
Durante años, hablar del consumidor de tecnología en América Latina era hablar, sobre todo, de precio. Pero ese perfil está cambiando. Hoy, el usuario ya no solo busca el equipo más accesible: compara, investiga, revisa reseñas y evalúa rendimiento, durabilidad, seguridad y vida útil. La conversación dejó de centrarse únicamente en cuánto cuesta un dispositivo, para enfocarse también en cuánto valor real puede ofrecer en el tiempo. Ese cambio refleja una mayor madurez del mercado: la tecnología ya no se percibe solo como una compra, sino como una herramienta clave para la productividad, el aprendizaje y la eficiencia.
Esa evolución coincide con otro gran cambio: la inteligencia artificial está dejando de ser una tecnología lejana o reservada para grandes empresas. Cada vez más, empieza a integrarse en los dispositivos de uso cotidiano, acercándose al usuario de forma tangible. Aquí aparece un concepto fundamental: la inferencia. En términos simples, es el momento en el que la IA “actúa” para el usuario: resume, interpreta, optimiza, genera o responde. Y cuando esa inferencia ocurre directamente en el dispositivo, sin depender totalmente de la nube, la experiencia cambia por completo: menos latencia, respuestas más rápidas, mayor privacidad y una interacción más fluida.
En América Latina, esto es especialmente relevante. La región no siempre adopta primero lo más experimental, pero sí acelera cuando la innovación demuestra valor concreto. Así lo confirma el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025 desarrollado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) de Chile, y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que analiza 19 países y muestra una adopción creciente de soluciones de IA útiles y accesibles, aunque persisten brechas en infraestructura, inversión, talento y ejecución.
Es por eso que el hardware cobra un rol cada vez más estratégico. Si una función de IA no es rápida, confiable, privada y fácil de usar, difícilmente se convertirá en parte del día a día de las personas o de las empresas. Desde AMD, entendemos que es precisamente en el dispositivo donde el usuario forma su percepción sobre la utilidad real de la IA: si aporta valor inmediato, si simplifica tareas y si realmente mejora la experiencia de trabajo.
En este contexto, tecnologías como las basadas en el procesador AMD Ryzen™ AI PRO están diseñadas para responder a las demandas actuales y futuras de la inteligencia artificial en los dispositivos empresariales. Al integrar una unidad de procesamiento neuronal (NPU), estas plataformas permiten acelerar las tareas de inferencia de IA directamente en la computadora, lo que ofrece experiencias rápidas, eficientes y centradas en la seguridad sin depender exclusivamente de la nube.
Esto no solo optimiza el rendimiento local, sino que también está diseñado para reforzar la seguridad de los datos en el dispositivo y mejorar la eficiencia operativa en entornos distribuidos. En una era en la que la protección de los puntos finales contra amenazas como el malware, el ransomware y el acceso no autorizado es fundamental, el valor del hardware está evolucionando: ya no se mide solo por su rendimiento actual, sino por su capacidad para adaptarse y escalar ante nuevas cargas de trabajo de IA.
Más allá de una función puntual, el mensaje es claro: la IA realmente comienza a cobrar importancia cuando se vuelve específica, eficiente y útil para tareas reales del día a día. El nuevo consumidor de tecnología en América Latina refleja una transformación más profunda del mercado: ya no se conforma con comprar lo más accesible, sino que busca elegir lo mejor. Más informados, más competitivos y más atentos al valor real de cada dispositivo, entienden que la tecnología es una herramienta clave para su presente y para su crecimiento personal y profesional. En AMD, creemos que democratizar la IA significa precisamente eso: hacer que sus beneficios sean más accesibles, prácticos y relevantes para más personas y empresas de la región.
(*) Nicolás Cánovas: Gerente General de AMD para Spanish South America













