El Upside down del Mercado IT

Escribe Carlos Abril, CEO de Atos para Argentina, Colombia y Uruguay

Al ritmo de los avances tecnológicos que impulsan la transformación digital en las empresas, la industria de sistemas y software crece año a año. Tan sólo el ámbito tecnológico ha tenido inversiones este año que en el 2018 y la tendencia es que continúe creciendo en los próximos años.

Al igual que en el resto del mundo, el mayor problema al que se enfrentan las empresas de IT en Argentina es la falta de recursos humanos capacitados. Como en cualquier industria, la falta de este insumo básico para generar conocimiento está poniendo un límite a la capacidad de crecer. Argentina está perdiendo su capacidad de aumentar exponencialmente la exportación servicios informáticos en un momento en que tenemos dos grandes ventajas competitivas: precios muy competitivos y muy alta calidad de servicio reconocida en los grandes mercados tomadores de servicios IT.

Entre los perfiles más buscados se encuentran, por ejemplo, los desarrolladores JAVA, desarrolladores .NET, y consultores SAP, entre otros. Sin embargo, la matrícula de carreras universitarias y terciarias en programación y sistemas cae anualmente o no crece significativamente. En comparación con otras carreras, por cada 100 abogados que se reciben, egresan 31 ingenieros. Dentro del mercado de sistemas y programación, desde hace al menos cinco años, existe el pleno empleo. Más aún calculamos que hay un 20% más de demanda que ofertas de profesionales y estimamos que la cifra continuará creciendo.

Los jóvenes rotan de una empresa de IT a otra rápidamente, a veces a los pocos meses de haber ingresado. ¿Los motivos? Al haber pleno empleo, los candidatos no sólo eligen cambiar para mejorar su salario, sino también para participar de proyectos que les presenten un desafío o una experiencia profesional distinta. También al momento de evaluar alguna de las tantas ofertas que reciben semanalmente, valoran a la empresa empleadora por su capacidad innovadora, su imagen de marca o su compromiso con valores como el cuidado del medio ambiente o la diversidad.

Por su lado, las empresas de TI buscan retener a esos recursos mediante diversas acciones que van del tradicional incentivo salarial y beneficios a otros beneficios no económicos que en nuestra compañía forman parte de la política Wellbeing@Work: home working, horario flexible para el balance entre la vida privada y el trabajo, actividades comunitarias, y oficinas descontracturadas.

Concentrarse en solo ofrecer incentivos económicos no ayuda a retener a los Talentos, quienes tienen una serie de valores que son necesarios para construir el liderazgo de los futuros conductores de las organizaciones. Por otro lado, los incentivos económicos de retención o captación de recursos generan desajustes en la pirámide salarial con el consecuente descontento entre colaboradores por lo que entienden que es una falta de equidad.

Otros nuevos competidores en la búsqueda de talentos y recursos, son las empresas extranjeras que contratan a jóvenes para trabajar de forma remota. Más allá de la diferencia económica que puede existir, esta alternativa viene potenciada por los valores que mencionamos que son de interés de las nuevas generaciones de profesionales: administración del tiempo personal, interés profesional...

En función de este panorama, las empresas más importantes de TI en Argentina, estamos trabajando fuertemente con programas de capacitación propios, becas para estudiantes, acuerdos con universidades, auspicios en fundaciones que capacitan a personas de bajos recursos, etc. También trabajamos en reforzar la capacitación de idiomas, un elemento fundamental para quienes queremos exportar servicios A nivel Gobierno, se aprobó la Ley de Economía del Conocimiento, por medio de la cual se brindan beneficios impositivos a las empresas de tecnología. Esto debe complementarse con un mayor apoyo y promoción de carreras terciarias orientadas a tecnología, sino el crecimiento esperado no se concretará.

Para eso, en necesario que se creen más escuelas secundarias con orientación a Sistemas para que formen el perfil requerido de los alumnos desde sus primeros años de estudio. La formación en matemática y programación tiene que estar presente en todas las currículas, para que el estudiante cuente con conocimientos de lenguaje de programación una vez que finaliza el secundario. La formación en la adolescencia del pensamiento abstracto es clave para que luego los estudiantes no encuentren barreras a la hora de elegir una carrera técnica.

Mediante políticas de Estado que fomenten la formación de recursos, Argentina puede crecer e insertarse en la Economía Digital Global. Hay muchos ejemplos de países que superaron la marginación económica y social mediante la inversión en la industria del conocimiento: Irlanda, India, Polonia o Rumania son ejemplos en donde la economía despegó gracias a la industria de los servicios.

Tenemos una oportunidad única como país, va a llevar tiempo y esfuerzo y por sobre todo políticas continuas de apoyo no solo a las Empresas sino también a la formación de futuros profesionales y técnicos.

(*) Carlos Abril: CEO de Atos para Argentina, Colombia y Uruguay


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