El reto invisible de la aviación: que la tecnología crezca al ritmo del tráfico

El tráfico de pasajeros de la región creció 8,6% interanual en el primer trimestre de 2026, por encima del promedio mundial. El desafío ya no es incorporar tecnología, sino garantizar continuidad, integración y anticipación

América Latina está ganando velocidad en el mapa de la aviación mundial. Durante el primer trimestre de 2026, el tráfico de pasajeros de la región y el Caribe, medido en pasajeros-kilómetro transportados (RPK), creció un 8,6% interanual, por encima del promedio global. El dato se suma a una industria que ya opera a gran escala: los 20 aeropuertos más transitados de América Latina y el Caribe movilizaron 440,4 millones de pasajeros durante 2025, equivalentes al 55,4% del tráfico total de la región.

Pero detrás de más pasajeros, rutas y operaciones aparece un desafío menos visible: ¿puede la infraestructura tecnológica crecer al mismo ritmo que la industria? En operaciones que funcionan las 24 horas, una incidencia tecnológica puede dejar de ser rápidamente un problema exclusivo de IT para impactar en los procesos operativos y, finalmente, en la experiencia del pasajero.

Rodrigo Cabot, Gerente de Desarrollo de Negocios, Alianzas y Estrategia Tecnológica de Ecosistemas Global
Rodrigo Cabot, Gerente de Desarrollo de Negocios, Alianzas y Estrategia Tecnológica de Ecosistemas Global

"El crecimiento de la aviación latinoamericana plantea una segunda discusión que no siempre es visible: si nuestra capacidad tecnológica puede crecer al mismo ritmo que la operación. En una industria que funciona 24/7, escalar no significa solamente procesar más pasajeros; significa hacerlo manteniendo continuidad, seguridad y calidad de servicio", señala Rodrigo Cabot, Gerente de Desarrollo de Negocios, Alianzas y Estrategia Tecnológica de Ecosistemas Global, compañía que brinda servicios tecnológicos a aeropuertos y aerolíneas de la región.

De invertir en tecnología a integrarla


El sector ya acelera su transformación: la industria global del transporte aéreo destinó un récord de US$50.800 millones a tecnología durante 2025, de los cuales US$36.000 millones corresponden a aerolíneas y US$14.800 millones a aeropuertos. La toma de decisiones basada en datos es hoy una prioridad estratégica para el 83% de las aerolíneas y el 89% de los aeropuertos, según SITA.

El desafío, sin embargo, ya no pasa tanto por la disponibilidad de nuevas herramientas como por lograr que sistemas, datos y actores trabajen coordinados. "Ya no alcanza con incorporar una solución de manera aislada. En operaciones críticas, el verdadero valor aparece cuando plataformas, datos y equipos se integran y generan información útil para tomar decisiones. Innovar sin integración puede terminar agregando complejidad en lugar de eliminarla", explica Cabot.

Cuando la disponibilidad de IT es una variable de negocio


Aeropuertos y aerolíneas tienen necesidades distintas, pero comparten una condición: sus operaciones requieren altos niveles de continuidad. En esos entornos conviven múltiples sistemas, usuarios, proveedores y plataformas, y esa interdependencia hace que indicadores tradicionalmente asociados a IT —disponibilidad, tiempos de respuesta, resolución de incidentes o cumplimiento de niveles de servicio— pasen a tener una dimensión directamente ligada al negocio.

Para Ecosistemas Global, la evolución del sector requiere trabajar sobre tres dimensiones: continuidad operativa —garantizar que la infraestructura responda en operaciones de alta disponibilidad—, integración —conectar sistemas, información y equipos— y capacidad de anticipación —aprovechar datos, automatización e inteligencia artificial para detectar patrones y actuar antes.

De resolver incidentes a anticiparlos


La inteligencia artificial ya avanza sobre la operación aérea: el 63% de las aerolíneas la utiliza en sus centros de control de operaciones, y los aeropuertos la incorporan en procesos vinculados a flujos de pasajeros, seguridad y turnaround de aeronaves. Su potencia, no obstante, depende de la calidad y disponibilidad de los datos que la alimentan.

"El próximo salto no pasa solamente por resolver un incidente más rápido, sino por usar la información de la propia operación para comprender por qué ocurre, detectar recurrencias y anticiparse. Cuando combinamos conocimiento operativo, datos, automatización e IA, empezamos a transformar información técnica en decisiones de negocio", sostiene Cabot. La ciberseguridad completa la ecuación: a mayor interconexión entre aerolíneas, aeropuertos, plataformas y proveedores, mayor necesidad de proteger los datos que circulan entre ellos. En 2026, el 71% de los aeropuertos ubica a la ciberseguridad como su principal foco tecnológico, según SITA.

La tecnología que el pasajero no ve


Para quien viaja, buena parte de esta infraestructura permanece invisible; sus resultados, en cambio, se manifiestan de forma concreta: sistemas disponibles, procesos que siguen funcionando y equipos capaces de responder ante una incidencia. "Muchas veces, la mejor tecnología es la que el pasajero no nota: cuando todo funciona, se vuelve invisible. Pero detrás de esa experiencia hay personas, procesos, plataformas y datos trabajando de manera coordinada. El desafío para LATAM es lograr que esa capacidad tecnológica crezca al mismo ritmo que su industria aérea", concluye Cabot.